viernes, 5 de septiembre de 2014

Una mala persona

A la muerte le tengo
una total falta de respeto.
Si se va un desconocido,
es cierto, mi pena asoma.
Pero en seis segundos,
ya estoy sonriendo
por alguna pavada
que sucede en el momento.
Les digo a las personas
que mejor es pensar
en la vida como algo
terrible, y que allá,
en el recuerdo, se la pasa
mejor. Me miran mal,
o evitan mirarme, y siguen
con su dolor anclado
en la pregunta del "a dónde". 
Hacen bien, no digo lo contrario,
pero a veces creo que sufrir
por enigmas de ausencias
es parte de una empresa
del egoísmo más cruel
que ni siquiera cumple
con sus promesas 
de beneficios al usuario.

2 comentarios:

Lucho dijo...

Está muy bueno, aunque (leído hoy) para algunas personas podría resultar hiriente. Pero, bueno, qué sabré de sutilezas ¿verdad?

Anónimo dijo...

Verdad.


Ciruela.