martes, 17 de junio de 2014

Nosotros, los buenos vagos

El primero (y el más importante) de los mandamientos de los buenos vagos (sí, nosotros):

A la pregunta de ¿por qué
no cumplimos con equis
obligación? responderemos
libres de culpas e inventos
religiosos:

Porque
no
me
da
la
gana

Resultado: el mandón, con gran inquietud, fruncirá el ceño, dirá algunas bobadas sobre un futuro que no es suyo y, secretamente, descubrirá más tarde que el incumplimiento de la obligación equis no afecta su vida en lo absoluto, y envidiará - también secretamente - nuestra sincera respuesta, ensayándola en silencio cada noche, mientras programa su despertador e imagina, sonriendo, a quién increpará al día siguiente.


2 comentarios:

Lucho dijo...

Pienso que el "no me da la gana" no siempre es sincero.

Por otro lado está acepción de Obligación es lindísima:

7. f. Casa donde el obligado vendía el género que estaba de su cargo.

Anónimo dijo...

La fiaca.

C.