viernes, 4 de abril de 2014

Estaremos solas,
lo prometo.
Nadie tocará
las puertas 
de nuestra solitaria
compañía.
El sol de la mañana 
alumbrará
tu mano
como la luz clave
a la actriz principal.
No habrá 
ni la sola idea
del murmullo 
callejero,
ni el asomo
de la posible
ruidosa
visita en ascensor.
Tampoco
se quejará
la puerta
de planta baja,
ni se encenderá
ninguna voz
en el televisor.
Por la noche,
también habrá
la constante
inocurrencia 
del silencio.
La única imagen
borrosa
del pasado
en muchedumbre
se quemará 
en tu beso.
Quizás escuchemos
pequeños golpes
como dedos
en el borde
de la ventana.

Pero la lluvia
no vendrá
a inmiscuirse
en vano,


lo prometo.

1 comentario:

Luchx (¿Quien dijo que me fui? si siempre estoy volviendo) dijo...

¡Qué lindo es bolerear promesas!