domingo, 30 de septiembre de 2012

La margarita


Yo no voy a escribir más
porque no leo mucho
y no voy a escribir mejor
por mucho que lea

Yo no voy a amar más
porque no amo mucho
y no voy a amar mejor
por mucho que ame

Yo no voy a decir más
porque no digo mucho
y no voy a decir mejor
por mucho que diga

Pero puedo decir
que amando más
escribo mejor
por más que otros
escriban y digan
mucho y más
sobre lo mal que escribo
entre lo poco que digo
y lo mucho que amo

sábado, 22 de septiembre de 2012

¿Y eso para qué sirve?


Cómo vamos a hacer
para que la poesía
haga algo por nosotros
algo cierto
algo exacto

Qué proceso químico
transformará el verso
en pan y agua y vestido

Cuál de todas las letras
designará el día
de cobro / de la deuda
que se lleva 
siempre / impune
el ladrón que consume
una estrofa medicinal

Dónde cambiaremos
rima por transporte,
métrica por techo,
un poema cada dos
ladrillos

Cuándo la poesía
nos indicará
la hora de la cena
o la del sueño,
cuándo nos cuidará
de golpes y tropiezos,
cuándo, al menos,
mostrará un solo destino
en el pocillo del día.

Pero cómo, digan,
vamos a pensar
que le correspoden
el provecho (beneficio
y eructo),
el pragmatismo acaso
absurdamente inútil,
la sola idea / de lucro

cómo vamos a exagerar
el interés que no sobra
y afanarnos en salvarla
de las calles vacías y
los auditorios llenos
de ecos

cómo atrevernos
a solucionar su problema
ya resuelto en el desempleo

Cómo
si sabemos
que con las cosas
del alma
no se jode.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Casi siempre


Siempre tu silencio
exige que apaguemos
la luz

ahí cuando aparece
lo invisible

Siempre tu boca
nombra
todos los planetas

excepto aquel que habitamos

Siempre los pájaros
migran
a tus ojos

justo cuando te veo dormir

Siempre la sospecha
de que nunca
será siempre

salvo en mi impulso
de trepar
al mismo número

Siempre la calle
nos suelta
las manos

a menos que enlacemos
los dedos
de otra forma.