miércoles, 11 de abril de 2012

Excusas (para enloquecer)

Yo, cabriolista
desentrenada,
consciente
de precipicios
y de precipitados,
elijo la cornisa
de tu casa
para completar
mi última pirueta.
Ya mismo
me estoy trepando.
Sin varas,
desharé el equilibrio
que tanto nos había
llevado hacer.

1 comentario:

Besame otra vez, Ingrid dijo...

También puedes entrar por la ventanas transgrediendo las puerta. Cuidado la caída. Es muy dura