miércoles, 26 de diciembre de 2012

Lo quieta: estatua hasta que ella vuelva

No Name for Love/Amour sans nom by Antoine Dufour on Grooveshark
Ojalá no vieras lo quieta
que estoy, mirá.
Inmóvil,
con los ojos abiertos
(eso es importante),
observo los mensajes
que deja la humedad
en paredes linderas.
No muevo nada,
lo juro,
(parpadeo, quizás
un poco / es cierto)
pero mis pupilas
son estanques
donde nadie arroja
una sola piedra.
Fijate, respiro
(eso es importante)
despacio, apenas,
el restito de menta,
de la sal del clima,
que traía tu frente.

El suelo absorbe
una ausencia de pasos,
y trae insectos
para espantarme. Y no.
La luna asoma sólo una
de todas sus piernas.
Y no.

El mínimo desplazamiento
hará estallar
los dispositivos
de tu recuerdo.

Cuento, con latidos
segunderos, todos
los pulsos del tiempo,
el tiempo que hace
y deshace mil cosas
mientras me crecen
las ganas, el amor;
las uñas, el pelo.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Propóleo


La madrugada metió
la mano en mi garganta.
Lo sé porque desperté
con un eco de garras
que se afilan perezosas
en la caja de mi voz. 

lunes, 12 de noviembre de 2012

Acusaciones varias a la raza humana


Ustedes, débiles bestias envueltas
en carne y jirones de género,
de las sogas siempre eligen
o el nudo o los extremos.

Ustedes, sinfín de índices
desencontrados, en su entrenamiento,
advierten la viga en los ojos
de supuestos espejos ajenos.

Ustedes, inutilmente dotados
de voces y razones necesariamente
diversas, conceden al puño
un solo grito único y violento.

Ustedes, que imaginan ser nosotros
alucinando límites marcados por ríos
o mares, líneas artificiales en un mapa
que lleva intacto demasiado tiempo.

Ustedes, los pocos autoproclamados
libres de lazos con lo ingenuo,
predican cárceles y fugas, y adoran
héroes de muros y líderes de presos.


 

lunes, 22 de octubre de 2012

lunes, 15 de octubre de 2012

La tía Clara


Era solitaria, es cierto, pero, a veces, también se sentía sola. Una vez, durante el verano, escapé un poco de su casa, porque me angustiaba el gesto cansado de uno de sus gatos, y el pelo lanudo y canoso de su perro. Cuando regresé, imaginé que ella me explicaba su soledad, y que hasta pensó vender la Pelopincho, y que a la noche jugaríamos a la Generala. Perdón, tía. Ella no se dejaba ganar, no era posible burlar ese destino azaroso. Besábamos el culo del cubilete y eso lo determinaba todo. Hay besos que dan buena suerte.
Antes de la cena, repasábamos las tablas de multiplicar. Había premio o el castigo de no conseguirlo. Luego, la rutina de su rutina: al baño hay que ir antes de sentarnos a la mesa; cubiertos, platos, servilletas, comer todo sin quejas, buen provecho, buenas noches.
A la mañana siguiente cantaba hay una estrella en mi camino (el loro silbaba), la luz divina de la fe (el viento silbaba), ella señala mi destino (la pava silbaba): llegar a ti, Jerusalem. Mate cocido y tostadas. Madrugar en vacaciones era fácil, no nos costaba, había que aprovechar la luz natural, no sé.
Ella iba a misa. Íbamos con ella. Cantaban agudo y con mucho dolor las señoras creyentes. Entonces decidí: mejor no creer. La tía tenía rosarios que me tentaba desarmar para jugar un juego distinto. Aprendimos una canción de júbilo que yo cantaba con mi dolor infantil. Me parecía parte indispensable del ritual.
La tía también creía en la timba casi diaria. Nunca ganó mucho. Jamás ganó nada.
Yo pensaba que la vejez era eso, y empecé a inflar un prematuro miedo al tiempo. Tenía siete años. A veces, nueve. A veces, setenta.

Cuando crecimos, la tía Clara nos enseñó los límites que las caricias de un hombre exigían. Señalaba desde los dedos de las manos hasta los codos. De las mujeres, nada dijo. Ah, sí, recordé eso primero... y luego llegó todo el resto.

Tierra firme

Dependant Arising by Andy McKee on Grooveshark


Cuando las musas
no se cubran la boca
Cuando las amazonas
abran sus portones
Cuando los tréboles
aumenten sus hojas
Cuando la salud
camine en calma
Cuando el cielo
se rasgue perfecto
Cuando el viento
ruja sin violencia
Cuando los barcos
lleguen a tiempo
Cuando el grito
vea tierra firme

¿Dónde tendrán que buscarnos?
¿En qué lugar estaremos pensando
que todo eso es puro verso,
buscando siempre
otra metáfora?

domingo, 30 de septiembre de 2012

La margarita


Yo no voy a escribir más
porque no leo mucho
y no voy a escribir mejor
por mucho que lea

Yo no voy a amar más
porque no amo mucho
y no voy a amar mejor
por mucho que ame

Yo no voy a decir más
porque no digo mucho
y no voy a decir mejor
por mucho que diga

Pero puedo decir
que amando más
escribo mejor
por más que otros
escriban y digan
mucho y más
sobre lo mal que escribo
entre lo poco que digo
y lo mucho que amo

sábado, 22 de septiembre de 2012

¿Y eso para qué sirve?


Cómo vamos a hacer
para que la poesía
haga algo por nosotros
algo cierto
algo exacto

Qué proceso químico
transformará el verso
en pan y agua y vestido

Cuál de todas las letras
designará el día
de cobro / de la deuda
que se lleva 
siempre / impune
el ladrón que consume
una estrofa medicinal

Dónde cambiaremos
rima por transporte,
métrica por techo,
un poema cada dos
ladrillos

Cuándo la poesía
nos indicará
la hora de la cena
o la del sueño,
cuándo nos cuidará
de golpes y tropiezos,
cuándo, al menos,
mostrará un solo destino
en el pocillo del día.

Pero cómo, digan,
vamos a pensar
que le correspoden
el provecho (beneficio
y eructo),
el pragmatismo acaso
absurdamente inútil,
la sola idea / de lucro

cómo vamos a exagerar
el interés que no sobra
y afanarnos en salvarla
de las calles vacías y
los auditorios llenos
de ecos

cómo atrevernos
a solucionar su problema
ya resuelto en el desempleo

Cómo
si sabemos
que con las cosas
del alma
no se jode.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Casi siempre


Siempre tu silencio
exige que apaguemos
la luz

ahí cuando aparece
lo invisible

Siempre tu boca
nombra
todos los planetas

excepto aquel que habitamos

Siempre los pájaros
migran
a tus ojos

justo cuando te veo dormir

Siempre la sospecha
de que nunca
será siempre

salvo en mi impulso
de trepar
al mismo número

Siempre la calle
nos suelta
las manos

a menos que enlacemos
los dedos
de otra forma.

miércoles, 18 de julio de 2012

Así nomás

Voy a leerte
un poema en la cara
Voy a mostrarte
todos mis borradores
Voy a pedirte
los tuyos
Voy a fingir
que no me importa
ni el más doloroso
detalle de tu pasado.

Ya sé,
tu pasado
todavía te guiña
la simetría de sus ojos,
ya sé,

pero no va a leerte
un poema en la cara
ni a mostrarte
todos sus borradores
ni a pedirte
los tuyos
fingiendo que no
le importa
el más amoroso
detalle de tu presente.

  El Karma De Vivir Al Sur by Charly García on Grooveshark

martes, 17 de julio de 2012



La palabra escrita disimula
Por el artificio de un estilo
Tras barricadas gramaticales
U ortográficas
La rusticidad del sonido
La imprudencia del gesto
La vergüenza genuina

Mirar para quien sepa oír
Escuchar a quien sabe ver
Leer cómo no
Escribir por supuesto
Gritar mejor todavía

La obra es el residuo del arte
Cito de memoria no sé a quien
Y sin embrago ese quien
Es lo único que importa
Lo impiadoso del lenguaje es
Reducir por ejemplo el amor
A cuatro letras sucesivas


LBB

martes, 10 de julio de 2012

Contar los días sin más - Dos días

Mi puño festejando 

Encuentro al fin una calle en medio de una de mis habituales y dramáticas desorientaciones, y grito ¡Bulnes, carajo! y la señora que pasa, única ella en toda la vereda, temerosa de los miércoles nocturnos y las pequeñas alegrías ajenas, observa con previo sobresalto mi puño festejando, y subo, o bajo, no recuerdo, hasta el barcito donde nadie esperaría en una noche de partido, pero es temprano, aunque se me haya hecho tarde, y aparece Lucio con su sonrisa a la mitad, y qué hacemos, Lucho, hasta que caiga otra gente, no sé, damos vueltas por Almagro, es lo que hacemos siempre, porque para dejar huella es necesario caminar.


Esta es, sin querer, la delicada línea que separa los días que se cuentan sin más


Alentar a papá

Mi vieja me enseñó,
es cierto, eso
de lavarse,
de lavarse los dientes,
de lavarse los dientes ocho veces.
Antes y después de desayunar
Antes y después de almorzar
Antes y después de cenar
Antes y después de decir
Amor.

Mirá tu viejo, me dijo.

Miro a mi viejo
Y me digo:
Él no tiene
Ese buen hábito
Y es probable que ya
Ningún dentista pueda
Quitarle las manchas
Y los restos
De todo cuanto quiso
Jamás 
lavar.

Los Restos De Nuestro Amor by Fito Páez on Grooveshark



domingo, 10 de junio de 2012

La persiana

Resulta que
para leer entre líneas
había que realizar
el minucioso ejercicio
obsceno
de introducir dedos
y abrir despacio
los espacios
entre cada fila / como espías
tras la persiana indecible.
Todo ha de estar sujeto
por siempre
a continuos cambios inalterables

Eternamente hasta acá

Trazar una línea
es marcar el límite
desplegando un infinito.

Carta importante a mi viejo

Papá, qué importante es
que guardes silencio
mientras escuchamos
un poema de Yeats,
mientras observamos
en la tele los zapatos
de O'Keefe, y yo
te hablo, asociando,
sobre otras mujeres.
Qué importante, digo,
tu atención paciente
cruzada de piernas
mientras suena un solo,
tu pie metrónomo
en el pulso de la noche
de la luna que se mete
en nuestros vasos,
qué importante, papá,
que sepas desoír
los necios ruidos mundanos
sordos que hablan
de nuestra soledad.

Dijo el ebanista

De un árbol resentido
no saldrá buen sonido.

miércoles, 6 de junio de 2012

Algo terrible

Me dicen "te cuento
un secreto"
y yo imagino
que van a decirme
algo terrible
porque
¿qué es un secreto
sino algo terrible?
Así lo aprendí
sin que me lo enseñaran.

"No" tengo ganas de decir
que no, que mejor no.

"¿Qué puede ser
tan terrible?" repetía
la licenciada Martínez,
con media sonrisa
en los labios
(la otra mitad
en su bolsillo)

Mientras cubro el pánico
con las sábanas
pienso

¿Qué puede ser
tan terrible?

Bueno

únicamente
un secreto.

domingo, 3 de junio de 2012

Hacia una mecánica lenta, fuera de lo imposible.
La flor del ingenio es la caña apurada.
“Menos ocho a la sombra” digo (y sigo
en pose misticista), hiperboreamente.

Hacia una mecánica propia, austera en lo imposible.
Rayana, liberada, esperando, ubicuo
siempre, que (“tendamos al reposo” diga) y
siga la alquimia del alfabeto, arbitrariamente.
Si es como nunca
hoy también cierto
habrá una luna
llena
mitad de un nombre
mitad su rima.
Poniente crepuscular
verbo preciso
dado en el clavo
el temor Werther
aun madura.

jueves, 17 de mayo de 2012

Nombre propio


Extraño el momento
en que tu nombre era
lo que era. Quieto,
propio, pero casi común.
Al principio así era:
nomenclatura del mundo
y por ahí tu letra,
por ahí tu apodo,
por esas cosas,
tu azarosa y mínima
fracción de identidad,
simple y repetida
sobre otras personas.

Uno, dos y tres


1

Apruebo la necesidad
de sentir tu mano
en uno de mis hombros
cada vez que venís y
cada vez que te vas
como la única clave
callejera aceptada

2

Admito el deseo
de verte sosteniendo
las agujas del presente
para pinchar sin temor
un futuro absurdo
que nos lance
a dar vueltas
innecesarias

3

Advierto que te seguiré
hasta la cocina
y respiraré en tu nuca
como si recién saliera
a la vereda
a juntar aire dulce
en ramos frescos

martes, 15 de mayo de 2012

Buenos modales


Cuando ya no pueda
olvidar el color
de sus ojos,
el amor sentirá pena
por mí, de mí, conmigo.
Inventará, como si pudiera,
buenos modales:

tomará mi abrigo,
dará palmadas 
en mi espalda, 

acercará su mejor silla,
servirá la mesa del mediodía
y buscará
sus anteojos.
Leerá
el largo poema-antídoto.

Oiré resignada, lloriqueando
y observando el efecto
de su remedio lírico
en la panza de la cuchara.

Con expresión maternal
y suaves servilletas
limpiará las comisuras
del último gesto sensible

mientras por mi boca entran
varios sorbos de sopa tibia
y un poco de pan negro.


lunes, 7 de mayo de 2012

Aire libre - Blas de Otero


El poeta en cuestión

Si algo me gusta, es vivir.
Ver mi cuerpo en la calle,
hablar contigo como un camarada,
mirar escaparates
y, sobre todo, sonreír de lejos
a los árboles...

También me gustan los camiones grises
y muchísimo más los elefantes.
Besar tus pechos,
echarme en tu regazo y despeinarte,
tragar agua de mar como cerveza
amarga, espumeante.

Todo lo que sea salir
de casa, estornudar de tarde en tarde,
escupir contra el cielo de los tundras
y las medallas de los similares,
salir
de esta espaciosa y triste cárcel,
aligerar los ríos y los soles,
salir, salir al aire libre, al aire.

martes, 24 de abril de 2012

Cuestión de cantidad


Metiendo mano
en la cantidad
de un corazón,
intentamos
no tocarnos
los antónimos.

Pero
¿queda otra?
porque
si el odio
es una palabra grave,
entonces el amor
es una palabra

agudísima.



Sumaré by Florencia Ruíz on Grooveshark

miércoles, 18 de abril de 2012

miércoles, 11 de abril de 2012

Pagar expensas

Los oídos de los inquilinos
Son sensibles a los pasos desnudos
Ciertos pies descalzos golpean mejor
Saca de quicio la indecisión de muebles
Deslizar una silla: imprudente mala idea

Hace días la entrada queda abierta
Y la violencia llega y pasa cuando quiere
Toquemos madera, toquemos corteza
Pensionista de grandes ojos negros
A nosotras nos esquiva la mala suerte

Al mediodía, activamos la habilidad ñata
El vaticinio del almuerzo ajeno es simple
Salvo el arroz y las comidas de solteros
Salvo el mate y el pan sin fin de mes

En el pasillo hay un perro
Que gime con voz humana
Y muchos pensábamos que era
El brote de un amor fingido
Que no soportó la espera
Hasta la cama o hasta la puerta

Tenemos, dicen, una terraza
Que de nuestra no tiene nada
Y aunque jamás subimos a verla
Se comenta que ahí las ratas saben
Celebrar sobre la ciudad basura
Agradeciendo alimento y hogar

Si vas por Solís en la noche tarde
Te van a robar hasta el alma
(la vecina, con el dedo anciano)
Creo que no se inmuta ni un poco
Mi lenta caminata vespertina, señora
Me parece bien si me la afanan

Y en todo caso
Si no se animan los inanimados
A desanimarme de alma
Igual pensaba venderla
O cambiarla por un viaje
En cualquier máquina rodante
Capaz de acercarme a lugares
Donde las flores asomen sus tallos
Desde un suelo genuino
Y no en balcones, llorones anegados
Sobre veredas rotas y transeúntes
Que alzan los brazos puteando
Por la exclusividad dedicada:

Una porción de menuda lluvia
Cada vez que se ahogue una maceta.


Excusas (para no soltar las manos) - Me duele la púa

Yo, guitarrista
de pocas notas,

de sonidos petisos,

por siempre
principiantexperta,

tengo una excusa.

Excusas (para enloquecer)

Yo, cabriolista
desentrenada,
consciente
de precipicios
y de precipitados,
elijo la cornisa
de tu casa
para completar
mi última pirueta.
Ya mismo
me estoy trepando.
Sin varas,
desharé el equilibrio
que tanto nos había
llevado hacer.

domingo, 1 de abril de 2012

Por la noche, cuando decido

soltar los estribos,
poner a flotar la espada
en un vaso de cerveza,
renunciar al privilegio
de sentirme viva,
olvidar la causa
por la cual lloriquean
mi viejo y mi viola,
(darla por perdida),

descuartizar amores
que no desean ser amores,
admitir la distancia
al cielo desde mi altura,
desteñir las banderas,
confundirlas, arrugarlas,

por la noche, cuando decido,
postergar los puños firmes,
envainar los principios
que no conllevan finales,

por la noche

me conmueve y admira
la constancia
del canto de los grillos

y las luces del barrio
que insisten
en alumbrar
diáfanas

todas mis formas
de bajar la guardia.

sábado, 17 de marzo de 2012

Día uno

A la mañana
emanó el té
su pasado blanco

cosas que pasan

Al mediodía
vino la mendiga
a comer las sobras

cosas que duelen

A la tarde
merendé la queja
del jefe de los jefes

cosas que hartan

A la noche
me tragué la boca
de una mujer

cosas que curan.


Beso El Beso by Gabo Ferro on Grooveshark

lunes, 12 de marzo de 2012

Pero no

Todo coronado
por la pertinencia
del verbo,
debería caber
aquí
un poema con destinos

Algo me muerde
aún una uña,
o bien es el cálculo
de un proyecto
delicado
lo que me muerde

Modelar un texto
que era un caligrama
original, espiralado
sobre la cama,
alzándose, flameando
sobre mi vientre,
genera la dislocación
de la seguridad
alarmada, enrejada.

¿Con cuántas puntas
cada estrofa
avanza hacia el extremo,
amenaza con tocar
el otro margen?
y todavía no se
dice lo que jamás
debió callarse.

Acá debería caber
un poema
que mostrara luces,
señales, banderas blancas.
Pero la cobardía
impone los finales,

y avisa que antes
de irnos por las ramas
(que se quiebran),
revisemos las raíces

que deberían caber
acá

pero no.

jueves, 23 de febrero de 2012

Versiones sobre el mar - Fogwill

El mismo mar nos pierde; nos encuentra y nos pierde. Tema de las olas: se arman, desobedecen, las crea el viento -¿su amor?- y se derrumban para volver a armarse con restos de olas anteriores, idénticas. Historia de amor: la planicie del mar, el viento que la oprime, y todo se levanta para perderse. Y todo tiende a disolverse contra una línea de aguas eternas y sol dilapidado llamada mar. Mar: abundancia de sinsentido humano. Alegorías: mostrar que desde un fondo de mar, marino, vendría la vida. Marina, salina, inmensidad de fuerzas paralizadas. Heráldica: mar inorgánico, mar vegetal, mar animado, mar que envejece en este cuadro. Y mar inmotivado con sus señales y sus sueños. Y mar inmóvil. ¿O no habría un culto de mar, marino...? ¿Con animales que se nutren de su ausencia abisal...? Nutriéndose de aplicaciones y explicaciones humanas: ¿algo se impregna con sabores humanos?Tus manos: ¿traen sabores de mar prohibidos para evocar la prohibición de amar a una materia que se descompone? Cuerpos y ondulaciones de esos cuerpos marcan su breve descomposición. Y sus formas anuncian nuestra leve recomposición. ¿Amar...? Sí: y en ese mar perderse. Llamar perderse a un extravío: mar amarillo, mar amariconado, la mar. La amarga superficie que nos refleja y nos revela plegándose sobre sí, sobre nos. Nuestra pluralidad: en nuestra singularidad plural construimos el nombre mar y el mar para sumarnos a la menuda sociabilidad de sus playas: arena política y falso mar rozando la desnudez de nuestras pieles politizadas. Pieles politizadas, pechos maternos, ceños paternos, ojos policiales, brazos humanos, mano pesada: indispensable, histórica. Como los cuerpos: piesecillos pulidos por el canto de las arenas -roce social- cuerpos sumidos en algún sueño de perfección, sueños marinos, arena temporal, señuelos de una muerte por derivas solares, cierta y a espaldas siempre del mismo mito. Muñón marino, piel depilada, piel lubricada para la humillación solar, ¿y habría un culto de mar, solar? Hagiografías urbanas: pieles de bronce, sonar del bronce de las pasiones chicas y por la gloria. Fraternidad urbana: ¿humana o mera imitación de un mar igualitario y dependiente? El mar semeja, el mar conduce, el mar identifica, el mar es un Estado de la materia. Y el mar crece con la acumulación de poemas de mar. Pero jamás conocerás tu verdadero mar: lo que difiere de los usos humanos del mar. Ni agua es su solución salina. Solución final: el mar, sin tiempo, acumuló en sus aguas todo el naufragio del universo. Y el mar, sin ti, es el naufragio del universo. Y el mar, sin textos, sería la espuma de un instante. Mirá: el mar, ¿no era el reflejo de a-quel sol entrevisto mientras la olas reventaban contra tu cuerpo atónito...? ¿tras los cristales de la espuma...? ¿bajo su manto azul verdoso que se tornaba espuma, ex-agua...? Tu exigua escritura: ¿verías esa mirada o azul o verde, esa mirada falsa bajo el disfraz verdadero de las espumas...? Impresionante, che. Y oral: todo es ficticio en un poema sobre el poema. Y nada en el poema nada. Y en un poema nadas porque todo es oceánico en un poema de mar. ¡Si el mar es solo intermitencia de los cultos humanos! Y los cultos... ¡Piden que el mar occidental sea el sí de los hombres rendidos a sus orillas! ¡Pueblos en bajamar! ¡Patrias perdidas en lo oceánico, en el o-sea del sentido! Vayámonos, perdámonos así en este o-sea donde no hay mar ni nada: ni vos, ni mar, ni oleadas en tu cuerpo, ni ecos de vagas olas, ni obras que registraron navegaciones interiores, ni vientos que suplieron una apariencia de plenitud. Escuchemos:
hombre
marino
late
tu corazón
y en tu mar padeces el hundimiento de un sueño de intensidad
y en su mar pareces el nacimiento de un sueño de inmensidaddesanudemos:
hombre
marino
late
tu corazón
y su pulso marino te suma y te sume en su mar

sumar:
una extensión inalcanzable
una invención inalcanzable
una intención inalcanzable
el hombre flota sobre sí mismo
flota sobre sí
flota
sobre

Pasando el mar by Puente Celeste on Grooveshark

lunes, 20 de febrero de 2012

The fool and the gil


Porque no dibujó
cuando le pidieron.
Así cualquier ramo se cae,
mira hacia el suelo,
escupe pétalos húmedos

y ¿cómo habrán hecho
para instalar este farolito
acá, junto a mí?

Porque no canta
lo que sabe ni sabe
lo que no canta.

¿debí citarla
en terrenos más
accesibles?...

Porque cuesta arriba
más bien se fuerza
lo que no tiene esa fuerza

pero en otro sitio
¿cómo haríamos
para descansar las sombras
sobre alguna nube?

Porque ahí no caben
más que dos personas
y un cuaderno

si le escribo que la espero
¿su demora de ahora
será menos demorada?

Porque lleva años
sin querer bajar a ver
si hay alguien que lo vea
desde abajo

¿para qué me lavé
los besos? ¿para qué?
A lo mejor viene
en el minuto que viene...

No te burles, espectador,
acaso también tus flores
alguna vez
fueron plantadas.

 


The Fool On The Hill by Escarabajos on Grooveshark

sábado, 18 de febrero de 2012

En la clase sobre clases

Nosotros aprendimos
¿nosotros quiénes?
que el que vive
desconsiderando dolores,
muere con un cerebro escuálido,
mal nutrido.

A los ocho años
nos empujaron
¿a todos?
por las escaleras
del colegio.
A los seis oímos
¿los menos sordos? chillar
a las ratas de la casa vacía,
del estómago prefabricado.
A los once
¿los menos ciegos? vimos
que las plazas no eran
más inocentes,

arenero
piojos
vinagre

bancos
mendigos
limosna

Nosotros aprendimos
¿aprendimos?
que la cabeza y el pecho
se nos desnuda
al levantar alguna
de las dos manos.

A los veinticuatro
¿los más torpes? trotamos
atravesando la noche
de las calles salvajes,
para entender de golpe
que la jungla es otra cosa,
y que no sabemos
si el miedo nos corresponde.

Que la casa se llena,
y el estómago consigue
nuevas tejas, pero tal cosa
no conforma nuestro sueño,
ni sueña con conformarnos.

La memoria nos sella la frente
con negras tintas indelebles.

Y saber callar no implica
comprender qué diablos,
qué carajo,
significa el silencio.

Trámites

Y hasta averiguar
tu nombre, tu domicilio,
todos tus números,

oirte emitir
la queja térmica
y el saludo
programado,

ha sido para mí
una burocracia deliciosa.

viernes, 27 de enero de 2012

Sexto grado

Mi compañera de banco
me cantaba una cumbia
suavecita, al oído.
Yo marcaba el compás
sobre la mesa,
con un lápiz verde
y uno gris.
Me estremecía
el aire de las sílabas
fricativas recorriendo
los canales de mis orejas,
y la letra lisa y hueca y

“no sé si la conocés”
terminó ella.

Enseguida se acercó
al banco de los tresillos,
a toda velocidad,
la maestra.
Su boca olía
a mate cocido,
a nueva y misma
vieja reprimenda.

“No la conozco”
le dije, mientras pensaba
en el ceño de mi vieja,

“no sé si la conocés”
y su nariz
rozaba mi pelo.

lunes, 2 de enero de 2012

Cosas por hacer

Cortarme el pelo más corto,
masculinizar más
mis talones de Aquiles.

Limpiar más seguido mis zapatos,
sin anular el efecto de la suerte
deslizando suelas sobre el pasto.

Reinventar la escena
donde cumplen su papel
algunas palabras escritas.

Simular que aprendo
con ganas de infancia
aquello que pretendo de mi interés.

Simplificar las fracciones familiares,
comprender las ecuaciones del miedo,
del abandono, del desamor.

Iniciarme en la fe de la rutina,
conocerla, saberla de memoria,

como a un himno fácil de silbar.