jueves, 8 de diciembre de 2011

En la guardia

Doctor,
hoy me duele algo
que no sé qué es.
No sé si me lo torcí
o me lo corté.
Ni sé si es Lo
o La,
si es externa,
o interno,
o quizás eterna.

No sé si acaso sangra,
¿podría infectarse?
¿debería vendarlo?
¿debería coserla?
¿Cómo haré para espantar
las moscas de un dolor
jamás localizado?
¿acaso sangra?
Necesito saberlo.

Doctor, usted no sabe
auscultarme el nombre,
anestesiar mi deseo
de nombrarla con la voz
en alto.
No sabe
pedirle a mi pasado
que abra la boca,
que diga “A”,
y luego aprenda
a cerrar la boca.
No sabe pesar
mi silencio
de sala de espera,
medicar mi vergüenza
en miligramos,
suturar los ojos
de mi vigilia...
no sabe, Doctor.

Agradezco

igualmente

su buena voluntad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué lindo recetar ésa innombrable