martes, 20 de diciembre de 2011

Acaso una tarea comunitaria

Durante el desayuno,
en voz alta,
me pongo a leer poemas
para los espíritus ciegos.

Imagino que un día
- tengo miedo -
alguno gritará gimiendo
"¡Esos versos me gustan!"
y me pedirá gentilmente
que coloque
un trocito de servilleta
entre las páginas,

para no perderlos.


http://comoquienoyeleer.blogspot.com/

1 comentario:

Lola dijo...

me gusta tu blog, sigo chusmeando, saludos