viernes, 19 de agosto de 2011

Su laberinto


Ahí está, miren.
Sola y únicamente
en el jardín de mi cabeza.
Superando a Dédalo,
como artífice de una trampa
rizomática siempre,
barroca a veces.
Reinventando encrucijadas
entre setos astillosos,
sacrificando con excusas
a los hijos de sus deseos,

equivocándose,
errando,
pifiando con saña...

dando el hilo al minotauro,
dando muerte al héroe.

1 comentario:

Besame otra vez, Ingrid dijo...

Cada día nacer. Escapar de los laberintos aún transgrediendo la historia. Alberto