jueves, 11 de agosto de 2011

Pequeña quimera


Úvula bajo la falda
de una campana,
te pido:

impulsa tu llamado
para que ella venga
un buen día bueno,
a pasear conmigo,
a bailar el vals
de los locos errados,
de los genios abiertos,
a tantear la hierba
a la altura de su cintura,
a dejar flores bilabiadas,
bocas de dragón,
sobre las ruinas tiernas

de
alguna
cama.

3 comentarios:

estoNOesarte dijo...

Me sorprende tu capacidad para nunca dejar de sorprenderme.
Que bellisimo poema marie, aplausos y relecturas obligadas.

Mimo dijo...

Lecturas que se agradecen mucho. Besos.

Besame otra vez, Ingrid dijo...

Una joyita de poema. Deja una resaca de deseos. Alberto