domingo, 26 de junio de 2011

Entonces no

En mi próxima vida
- pensé -
quiero ser una flor
y vivir simplemente
de los tres elementos.

Después, Lidia,
mi vecina,
me dijo que las flores
además y también
necesitan amor.

En mi próxima vida
quiero ser un cardo
- pensé -
mientras Lidia
clavaba la pala con furia,
tironeaba maldiciendo,

y menos mal
que tiene puestos
esos guantes tejidos
(con bolitas de goma)
que a veces
yo también uso.

jueves, 23 de junio de 2011

Jaque

¿Qué hacés, qué querés hacer,
rigor de caramelo en el piso,
cansancio de trompo mareado,
fiscal de pasiones insurrectas?

Hay cosas que hierven,
dentro de sí hierven.
Pero no hierven
groseras, lascivas, ebullentes.
Hierven puras, libres,
colmadas de burbujas
y luego espuma
y luego infusión.

¿Qué es lo que querés hacer
con las cosas que hierven,
cuento de final único,
vergüenza que se confunde,
miedo a quien lleva
otros ojos en los ojos?

Hay cosas que miran
fuera de sí miran
Pero no miran
asomando unas pestañas,
espiando, tras la puerta,
temiendo represalias.
Miran abiertas, delatándose
voluntariamente,
esperando el beso
de las represalias.

¿Qué vas a hacer, entonces,
con las cosas que miran,
ridícula aceptación colectiva,
camino al tedio de lo normal,
pudor en todo su derecho
que pone una mano
sobre la boca de quien lleva
otras voces en la voz?

Hay cosas que callan,
dentro y fuera de sí callan.

Pero, shhh...

Que el silencio reina

porque vos sabés coronarlo.

domingo, 12 de junio de 2011

Al papelito caprichoso

que una lapicera recorre
como un bicho herido
que desparrama sustancias
de jugos reales
y líneas chuecas

que sostiene la última
cereza lavada / con su gota
terminando de caerle
por la pancita tan roja
tan casi-guinda

que huele el dedo meñique
y no quiere alisar sus pliegues
para soñar el nombre joven
y no quiere plegar lo llano
para nombrar el joven sueño

que no puede
con lo que le mandan
hacerse barco, ave,
hacer ceniza, hacer sendero

que ojalá no fuera
para rayas y rayos

para frutas y gotas
para letras

y bollos. 

jueves, 2 de junio de 2011

Blind

Nunca te vi

romperte una uña
desarmando un bolso

desperezarte contenta en la silla
luego de una cena excesiva

jugar con el cable
de un teléfono público

llorar sin pañuelos
(consiguiente manga o muñeca desnuda)

llorar el llanto de otro llanto.

Y tampoco te vi

escupir murciélagos
en la cara de un idiota

mancharte de risa y bronca
por una cadena suelta

apagar la luz
del peor día de tus noches

contener una mueca
de qué tonta lo que dice

y levantar el alfiler

pinchar el vestigio
de las cosas que se animan

y bajar un brazo

levantar el otro para dejar
a la mano que mira

mirar de lejos
a mis ojos vendados.