jueves, 3 de febrero de 2011

Qué parte estaré pagando

Volvió la Licenciada Martinez, completamente bronceada. Sin ganas, tuve que ir a verla, como habíamos acordado. Con la piel almendrada en la cara, sus ojos parecen mucho más grandes, y eso ya es decir gigantes. "Para verme mejor", supongo. Me mira sin cariño, por supuesto, me mira para escudriñarme la ansiedad. Es su modo de revisarme, como médico con estetoscopio. Si muevo las manos, si le miro las uñas, si hago gesto de fastidio, si me rasco la nariz, la nuca, si aliso mi musculosa, si me pregunto qué parte estaré pagando de sus pares de sandalias, si juego con las llaves, si espío por la... bueno, ahí cerró las cortinas, malvada. Chasqueo de dedos en el aire, en broma, mirame a los ojos. Qué estuve haciendo, ya desenvainé Cevés por tantos lugares... muy bien, sí, eso mismo digo. Qué pasó con la reunión de, sí que fui; hablaste con, casi; las clases de, también; tareas en, ¡sí, carajo, sí!. A lo mejor ya es tiempo, a lo mejor puedo venir menos. Es probable. No, todavía no. ¿Por qué no? Siempre no. Cómo gusta decir no. Volviste más negativa que nunca, me quedo pensando mientras me explicás qué-sé-yo-qué-cosa. Que nunca volviste más negativa, pero más que negativa nunca volviste. Bueno, te creo, no importa. Me convenciste porque sos una mina inteligente. Sos una chica "oh la lá", cierto, pero muy inteligente. Y además, mirás atenta y bronceada. 

Terminaron los 45 minutos. Tomá, hice un gatito con el billete y ni te diste cuenta. La próxima por lo menos correme la cortina.

3 comentarios:

Tamarit dijo...

Aire fresco, distendido, el de la prosa. Un poco la "displicencia" (se me acercó este sustantivo, disculpá) cortazariana.

Te pido un favor: ¡anegrá más la letra, que con ese gris me cuesta leerla, y tengo que seleccionar el texto para leerlo! Las cosas que hago por leerla, doñita...

Saludos desde Córdoba.

Mimo dijo...

Tam! Me cuesta la prosa (como si los versos no me costaran) una barbaridad. Entonces no me esfuerzo mucho. Pero es culpa de ella. He dicho.

Saludos desde Júpiter

Tamarit dijo...

Bueno, por el aire que tienen tus escritos, la cosa pareciera que te sale más bien fácil. Está bien: los panqueques se comen de un saque, y buen tiempo que lleva hacerlos.

Saludos a Fabiana Cantilo. Yo seguiré aquí, entre comechingones y demás yerbas.