domingo, 26 de diciembre de 2010

Virginia Woolf - Las olas (fragmento)

¨En estos momentos yo no soy yo.

Pero he aquí que regresa. Uno no puede extinguir este persistente olor. Se cuela por las grietas de la estructura. Es la propia identidad. No forma parte de la calle. La observo y no, veo que no. En consecuencia, uno se aparta, se separa. Por ejemplo, en esta calle lateral hay una muchacha esperando. ¿A quién espera? Ya tenemos una historia romántica. En la pared, encima de esta tienda, hay una polea, y yo pregunto: ¿Con qué finalidad ha sido puesta aquí? Me invento a una señora amoratada, hinchada, esférica, a la que su marido, sudoroso caballero de sesenta y tantos años, saca de un coche descubierto, izándola. Ya tenemos una historia grotesca. Nací con el don de formar palabras, de lanzar burbujas sobre esto y lo otro. Y mientras alumbro espontáneamente estas observaciones, me construyo, me diferencio, y, cuando escucho esa voz que me dice, al pasar, ¨¡Mira! ¡Anota esto!¨, imagino que he nacido destinado a encontrar cualquier noche de invierno el significado de todas mis observaciones, un hilo que va de una a otra, un resumen que todo lo completa y redondea. Pero los soliloquios en callejas laterales pronto languidecen. Necesito público. Este es mi principal defecto. Esto es lo que siempre mella el filo de la última afirmación e impide que se forma debidamente. Soy incapaz de sentarme a una mesa de cualquier sórdida casa de comidas y pedir día tras día la misma bebida hasta quedar rebosante de un único fluido: esta vida. Construyo mi frase y con ella huyo a un pisito amueblado, donde queda iluminada por la luz de docenas de velas. Necesito que me miren, a fin de poder dibujar estos faralaes y volantes. Para ser yo (advierto), necesito la iluminación de la mirada de otras gentes, y en consecuencia nunca puedo estar totalmente seguro de lo que soy. Los auténticos, como Louis y como Rhoda, existen en sumo grado cuando están solos. Les molesta la iluminación, la multiplicidad. Tan pronto sus retratos han sido pintados, los arrojan, boca abajo, al suelo. Las palabras de Louis están cubiertas de una espesa capa de hielo. Sus palabras nacen prietas, condensadas, duraderas¨ 

jueves, 23 de diciembre de 2010

Vicente Huidobro - Altazor, Canto I (fragmento)

Soy todo el hombre
El hombre herido por quién sabe quién
Por una flecha perdida del caos
Humano terreno desmesurado
Sí desmesurado y lo proclamo sin miedo
Desmesurado porque no soy burgués ni raza fatigada
Soy bárbaro tal vez
Desmesurado enfermo
Bárbaro limpio de rutinas y caminos marcados
No acepto vuestras sillas de seguridades cómodas
Soy el ángel salvaje que cayó una mañana
En vuestras plantaciones de preceptor
Poeta
Antipoeta
Culto
Anticulto
Animal metafísico cargado de congojas
Animal espontáneo directo sangrando sus problemas
Solitario como una paradoja
Paradoja fatal
Flor de contradicciones bailando un fox-trot
Sobre el sepulcro de Dios
Sobre el bien y el mal
Soy un pecho que grita y un cerebro que sangra
Soy un temblor de tierra
Los sismógrafos señalan mi paso por el mundo 

viernes, 10 de diciembre de 2010

When you're smiling - Louis Armstrong



When you're smilin', when you're smilin'
The whole world smiles with you
When you're laughin', when you're laughin'
The sun comes shinin' through

But when you're cryin', you bring on the rain
So stop that cryin', be happy again
Keep on smilin', 'cause when you're smilin'
The whole world smiles with you


(Satchmo no sabe nada...
si llueve, tampoco hay drama)

♪♫♪♫

martes, 7 de diciembre de 2010

Para verte...



Todos los poetas,
todos los juglares,
han subido a la terraza
para verte envuelta
en el frío de una noche
de Enero.
Los poetas no me miran,
pero los juglares trovadores,
me han prestado su guitarra
y me soplan unos versos
incompletos, mutilados:


Los poetas y juglares
han subido para verte
en el frío de Enero.
Los poetas no,
pero los juglares
me han prestado
y me soplan
incompletos:


Los poetas han subido...
¿para qué?

jueves, 2 de diciembre de 2010

Las resacas del tibet - by Powell

A media altura, la noche
nos contemplaba como una bestia
que, tras encabritarse
perpetuara inmóvil,
el majestuoso vuelo

Le digo a uno de los pibe:
"Acabo de perder el interés
por lo horizontal.
Si voy a moverme,
que sea hacia arriba"

Pero al rato
me encontré a mí mismo
en la barra
"Si se te cae
un poco más de ferné
no me enojo, amigo"
Y volví, riéndome
de aquel tipo.


Powell

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Znajomych

Mis amigos son todos
Payasos tristes

(el show que ofrecen
es para mí, sí,
pero ya sé
que es un show)

Esta noche me preocupan
Los mocos
De la nariz rojo
Brillante
De un amigo