martes, 23 de noviembre de 2010

Billete soldado

No puedo ir a microcentro sin chicles. Por alguna razón los necesito. Quizás porque cuando los mastico me siento ocupada en algo y el viaje y el resto de la tarde pasan más rápido. 
Kiosco a la vista. Una chica me atiende de pésimo humor. Hola, me dice. Pero no es un hola de bienvenida sino de impaciencia, con una hache casi jota, porque pasan treinta segundos y yo sigo paseando la vista por la hermosa y variada cantidad de chicles que hay en el mostrador. No lo hago intencionalmente… o sí, a lo mejor sí, porque me resulta cómica y encantadora la forma en la que la chica mueve la cabeza y abre apenas la boca no pudiendo empezar a decir el precio porque yo indico otra marca, otro color, otra envoltura, incluso otra golosina, sabiendo que sólo quiero chicles. La empleada se pone “cómo”, aunque no lo diga (educadita), amaga para atender a otros clientes pero creo que me ve ahí, señalando el mostrador todo, el kiosco todo, qué loca risa interna, y creo que quiere concentrar su bronca en mí, directora sin batuta  de esa orquesta de glucosa, aún consciente de mi elección sin azúcar.
Me aburro del jueguito. “Esto”, le digo sonriendo, le muestro, dando vueltas el paquete varias veces como haciéndole adivinar qué cosa era esa, la que yo sostenía en lo alto como un trofeo o un diploma. “Doss pessoss”, me grita frunciendo el entrecejo. Meto la mano en el bolsillo, conteniendo la risa en cada muela, en las encías, mordiéndome los labios porque entonces sería yo la que le pondría la cereza al postre. Es que saco un billete pardo, débil, rasgado en sus cuatro puntitas, casi húmedo, casi seco, con el número 2 difuminado, foto en sepia de Mitre con un agujerito en la frente. Se lo alcanzo tranquilamente mientras ella prepara el NO con la cabeza, y creo que en el momento izquierdo del rechazo, me dice:

- No te lo puedo aceptar, flaca… ¡este billete fue a la guerra! 

3 comentarios:

Fantômas dijo...

Nonoono...no esa maleducada señorita no se dio cuenta!!!! Sus billetes viven en guerra

Mimo dijo...

Viven y mueren

Flor Baliña dijo...

Jajaja, yo pierdo varios minutos preguntando el precio de todas las golosinas existentes para pagar con cinco y conseguir monedas. Está complicada la cosa. Muchas gracias por pasar a visitarme :)