sábado, 8 de mayo de 2010

Zamba del agua

Al nombrarte digo escarcha,
fuego dormido y sudor.
Calles y esquina mojadas,
con lágrimas de ciudad.
Lluvia que se eleva en flores,
primavera, espuma y sal.

Al nombrarte digo nubes,
savia, naufragio y amor.
Arroyo que luego es vino,
luego sangre, luego adiós.
Labios húmedos de besos,
madrugada, roció y miel.

Manantial de augurios nuevos,
por la venas del planeta,
luego emerges en espejos,
en horizontes sin olas.
Magia del azul inmenso,
que en una sola gota esta.

Al nombrarte digo hielo,
marea baja y café,
la orilla que no se alcanza.
El trago amargo y la sed;
Todo lo blanco en la nieve,
lo negro en el profundo mar.

Al nombrarte digo charcos,
quietud de estanque y cristal
siembra, granizo y aljibe,.
Vista empañada al volver,
niebla que tiñe de ausencia
naranjales de Tucumán.


Alberto Rojo