domingo, 7 de marzo de 2010

Con qué ganas

Quitarse el piyama junto a una tumba
y jugar a hacerse el vivo
y levantar los brazos
y tocar los pies del ahorcado
no importa si el miedo
no importa si el frío
o si la luna vacía
si la niebla.

Con qué ganas, qué descaro
tocarse hasta los huesos
romperse la regla
la varita del deseo
y en el borde gritar
un conjuro irreversible

Incluso saber que no sirve
buscar una palabra abrojo
que cierre la idea
Matar de un tiro al tiempo
y qué nos hace
ceniza más
ceniza menos.

1 comentario:

Claudio Ariño dijo...

Me siguen pareciendo bárbaros tus garabatos, los sigo disfrutando en tu blog-pinacoteca y comienzo a seguirte.
Un abrazo. Claudio