martes, 30 de marzo de 2010

Confesión IV

Me gustaría hablar de vos y de mí, pero sobre todo de vos. Hace más de un año... hablar así, lisa y llanamente, sin tontos giros líricos, sin metáforas ni alusiones a cosas extravagantes. Así, vulgarmente, abiertamente, como quien dice "soy esto" y ya con eso se desnuda para que lo examinen con rigor pero sin la menor desconfianza.
A calzón quitado, sin pelos en la lengua (o con varios, no importa). Si pudiera, diría ciertas cosas de tal forma que hasta el mismísimo Marqués de Sade se sonrojaría; y otras podrían caber en un grafiti o en un pasacalle, o podría entenderlas un niño de meses.

Ah, si pudiera hablar de vos así nomás, " a la que te criaste"... y, sabés, a mí me han criado tan pero tan mal...

domingo, 7 de marzo de 2010

Con qué ganas

Quitarse el piyama junto a una tumba
y jugar a hacerse el vivo
y levantar los brazos
y tocar los pies del ahorcado
no importa si el miedo
no importa si el frío
o si la luna vacía
si la niebla.

Con qué ganas, qué descaro
tocarse hasta los huesos
romperse la regla
la varita del deseo
y en el borde gritar
un conjuro irreversible

Incluso saber que no sirve
buscar una palabra abrojo
que cierre la idea
Matar de un tiro al tiempo
y qué nos hace
ceniza más
ceniza menos.
Fácil es abrir las fauces
frente al débil
Correr cuesta abajo
rompiendo el páramo
haciendo rodar
la obvia imperfección ajena

miércoles, 3 de marzo de 2010

Deed I do

Canción de los años 20 compuesta por Fred Rose. En este caso, en la voz y el piano de Diana Krall. Recordé el tema viendo uno de sus conciertos en París, donde se presenta más que bien acompañada por el genio de Jeff Hamilton en batería, Anthony Wilson en guitarra y John Clayton (aplausos) en contrabajo. Para mover un rato el piecito y los hombros.

lunes, 1 de marzo de 2010

Vergüenza

Me refiero
a la forma de temerle
al rechazo
por ser predecible la trama
y predecible el final.

Hablar otra vez
de una piel sola
ofrecida al aire
y del mundo observando
ese nudismo
como el ojo de un búho
como un viejo que ríe
con sus cuatro dientes
fieles.