domingo, 26 de diciembre de 2010

Virginia Woolf - Las olas (fragmento)

¨En estos momentos yo no soy yo.

Pero he aquí que regresa. Uno no puede extinguir este persistente olor. Se cuela por las grietas de la estructura. Es la propia identidad. No forma parte de la calle. La observo y no, veo que no. En consecuencia, uno se aparta, se separa. Por ejemplo, en esta calle lateral hay una muchacha esperando. ¿A quién espera? Ya tenemos una historia romántica. En la pared, encima de esta tienda, hay una polea, y yo pregunto: ¿Con qué finalidad ha sido puesta aquí? Me invento a una señora amoratada, hinchada, esférica, a la que su marido, sudoroso caballero de sesenta y tantos años, saca de un coche descubierto, izándola. Ya tenemos una historia grotesca. Nací con el don de formar palabras, de lanzar burbujas sobre esto y lo otro. Y mientras alumbro espontáneamente estas observaciones, me construyo, me diferencio, y, cuando escucho esa voz que me dice, al pasar, ¨¡Mira! ¡Anota esto!¨, imagino que he nacido destinado a encontrar cualquier noche de invierno el significado de todas mis observaciones, un hilo que va de una a otra, un resumen que todo lo completa y redondea. Pero los soliloquios en callejas laterales pronto languidecen. Necesito público. Este es mi principal defecto. Esto es lo que siempre mella el filo de la última afirmación e impide que se forma debidamente. Soy incapaz de sentarme a una mesa de cualquier sórdida casa de comidas y pedir día tras día la misma bebida hasta quedar rebosante de un único fluido: esta vida. Construyo mi frase y con ella huyo a un pisito amueblado, donde queda iluminada por la luz de docenas de velas. Necesito que me miren, a fin de poder dibujar estos faralaes y volantes. Para ser yo (advierto), necesito la iluminación de la mirada de otras gentes, y en consecuencia nunca puedo estar totalmente seguro de lo que soy. Los auténticos, como Louis y como Rhoda, existen en sumo grado cuando están solos. Les molesta la iluminación, la multiplicidad. Tan pronto sus retratos han sido pintados, los arrojan, boca abajo, al suelo. Las palabras de Louis están cubiertas de una espesa capa de hielo. Sus palabras nacen prietas, condensadas, duraderas¨ 

jueves, 23 de diciembre de 2010

Vicente Huidobro - Altazor, Canto I (fragmento)

Soy todo el hombre
El hombre herido por quién sabe quién
Por una flecha perdida del caos
Humano terreno desmesurado
Sí desmesurado y lo proclamo sin miedo
Desmesurado porque no soy burgués ni raza fatigada
Soy bárbaro tal vez
Desmesurado enfermo
Bárbaro limpio de rutinas y caminos marcados
No acepto vuestras sillas de seguridades cómodas
Soy el ángel salvaje que cayó una mañana
En vuestras plantaciones de preceptor
Poeta
Antipoeta
Culto
Anticulto
Animal metafísico cargado de congojas
Animal espontáneo directo sangrando sus problemas
Solitario como una paradoja
Paradoja fatal
Flor de contradicciones bailando un fox-trot
Sobre el sepulcro de Dios
Sobre el bien y el mal
Soy un pecho que grita y un cerebro que sangra
Soy un temblor de tierra
Los sismógrafos señalan mi paso por el mundo 

viernes, 10 de diciembre de 2010

When you're smiling - Louis Armstrong



When you're smilin', when you're smilin'
The whole world smiles with you
When you're laughin', when you're laughin'
The sun comes shinin' through

But when you're cryin', you bring on the rain
So stop that cryin', be happy again
Keep on smilin', 'cause when you're smilin'
The whole world smiles with you


(Satchmo no sabe nada...
si llueve, tampoco hay drama)

♪♫♪♫

martes, 7 de diciembre de 2010

Para verte...



Todos los poetas,
todos los juglares,
han subido a la terraza
para verte envuelta
en el frío de una noche
de Enero.
Los poetas no me miran,
pero los juglares trovadores,
me han prestado su guitarra
y me soplan unos versos
incompletos, mutilados:


Los poetas y juglares
han subido para verte
en el frío de Enero.
Los poetas no,
pero los juglares
me han prestado
y me soplan
incompletos:


Los poetas han subido...
¿para qué?

jueves, 2 de diciembre de 2010

Las resacas del tibet - by Powell

A media altura, la noche
nos contemplaba como una bestia
que, tras encabritarse
perpetuara inmóvil,
el majestuoso vuelo

Le digo a uno de los pibe:
"Acabo de perder el interés
por lo horizontal.
Si voy a moverme,
que sea hacia arriba"

Pero al rato
me encontré a mí mismo
en la barra
"Si se te cae
un poco más de ferné
no me enojo, amigo"
Y volví, riéndome
de aquel tipo.


Powell

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Znajomych

Mis amigos son todos
Payasos tristes

(el show que ofrecen
es para mí, sí,
pero ya sé
que es un show)

Esta noche me preocupan
Los mocos
De la nariz rojo
Brillante
De un amigo

viernes, 26 de noviembre de 2010

No sé escribir. 
Nunca sé 
si pongo el punto
en el lugar correcto


No sé hablar.
Nunca supe
conocer gentes
de esas que hablan


No sé mentir.
Nunca sabré
callarme a tiempo
ahora, por ejemplo.


No sé si sé 
decir 
aunque sea
a destiempo:
No-sé


¡Y punto!… (creo)

martes, 23 de noviembre de 2010

Billete soldado

No puedo ir a microcentro sin chicles. Por alguna razón los necesito. Quizás porque cuando los mastico me siento ocupada en algo y el viaje y el resto de la tarde pasan más rápido. 
Kiosco a la vista. Una chica me atiende de pésimo humor. Hola, me dice. Pero no es un hola de bienvenida sino de impaciencia, con una hache casi jota, porque pasan treinta segundos y yo sigo paseando la vista por la hermosa y variada cantidad de chicles que hay en el mostrador. No lo hago intencionalmente… o sí, a lo mejor sí, porque me resulta cómica y encantadora la forma en la que la chica mueve la cabeza y abre apenas la boca no pudiendo empezar a decir el precio porque yo indico otra marca, otro color, otra envoltura, incluso otra golosina, sabiendo que sólo quiero chicles. La empleada se pone “cómo”, aunque no lo diga (educadita), amaga para atender a otros clientes pero creo que me ve ahí, señalando el mostrador todo, el kiosco todo, qué loca risa interna, y creo que quiere concentrar su bronca en mí, directora sin batuta  de esa orquesta de glucosa, aún consciente de mi elección sin azúcar.
Me aburro del jueguito. “Esto”, le digo sonriendo, le muestro, dando vueltas el paquete varias veces como haciéndole adivinar qué cosa era esa, la que yo sostenía en lo alto como un trofeo o un diploma. “Doss pessoss”, me grita frunciendo el entrecejo. Meto la mano en el bolsillo, conteniendo la risa en cada muela, en las encías, mordiéndome los labios porque entonces sería yo la que le pondría la cereza al postre. Es que saco un billete pardo, débil, rasgado en sus cuatro puntitas, casi húmedo, casi seco, con el número 2 difuminado, foto en sepia de Mitre con un agujerito en la frente. Se lo alcanzo tranquilamente mientras ella prepara el NO con la cabeza, y creo que en el momento izquierdo del rechazo, me dice:

- No te lo puedo aceptar, flaca… ¡este billete fue a la guerra! 

sábado, 13 de noviembre de 2010

Relativos

Considerado

Pienso
en el mosquito
que aún siendo mosquito
piensa
en el corazón de la araña


Pasado

Fijate vos que
cada vez
que vira tu pecho
yo abrazo
todas tus espaldas

jueves, 11 de noviembre de 2010

No me iré.
Mi mano quedó abierta
Palma seca
Que huele tu lluvia

No me iré.
A mi noche perturba
La curva triste
De tu noche

No me iré.
La distancia no altera
El circuito
Que recorro

-  Yo sé permanecer
Con gesto tranquilo
En mi gesto inquieto-

No me iré.
Pues me falta cometer
Un par de pecados

lunes, 1 de noviembre de 2010

25

Sabés, hace poco, Almagro se me pasó por la ventanilla del colectivo como un cortometraje veloz y yo me acordé de tus velas, el cofrecito, los caramelos, tus ojos húmedos… no pienses que olvidé que hoy se te fue un año a vos.

martes, 26 de octubre de 2010

viernes, 22 de octubre de 2010

Tercera forma



Estoy tan sensible que todo lo que me toca los sentidos me produce una reacción alérgica.

Acabo de abrir la ventana y la brisa de esta mañana de fines de octubre - y de semana - se me metió por los oídos como una cucaracha. La rima abierta que salió palabras atrás no me causa un efecto muy distinto.

En el pulverizador automático alguien puso un perfume de vainilla que me eriza los vellos de la nariz, idea por demás horrible e impresionante para la imaginación pero qué tanto enroscar las cosas para hacerlas bellas cuando son en sí desagradables y no hay con qué darles.

Doy vuelta la hoja de un libro y el mínimo roce con el papel me raya el meñique de la mano izquierda. (Pienso que lo mínimo afecta lo que es mínimo). Enseguida salen en patota los glóbulos rojos (a todos los veo, a to-dos) que debería recuperar - hace tanto – ingiriendo carnes, prescribió la doctora Leal. A todo esto, me digo, mejor levanto las manos, hasta que se me duerman, con el objetivo obligatorio, impuesto, de no tocarte.

Estoy tan estúpidamente sensible que tan solo haber mordido, recién, un chocolate con frutilla, me produjo un cosquilleo generalizado en la boca, y tengo miedo de abrirla porque a ver si voy y te digo, entre tanta risa, más bobadas pegajosas, y eso te produce una reacción alérgica.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Fragmento de "La mendiga" (César Aira)

"La sociedad se da forma en la proliferación de los nombres. 'Amor', es una marca de masitas. 'Unión', la de una yerba. 'Siempre', el nombre de un dancing. 'Eternidad', una marca de calefones. Pretender aferrarse a las palabras, pretender a partir de ellas la eterna unión de los amantes, es vano, porque las palabras en el fondo no significan nada. Los jóvenes amantes se separan, como un par de gorriones en sus juegos locos entre la vereda y la rama de un árbol, saltan disparados por un resorte invisible, se extravían en los rayos de la luz"

César Aira

martes, 12 de octubre de 2010

Otro de Julio


Lucas, sus largas marchas

Todo el mundo sabe que la Tierra está separada de los otros astros por una cantidad variable de años luz. Lo que pocos saben (en realidad, solamente yo) es que Margarita está separada de mí por una cantidad considerable de años caracol.
Al principio pensé que se trataba de años tortuga, pero he tenido que abandonar esa unidad de medida demasiado halagadora. Por poco que camine una tortuga, yo hubiera terminado por llegar a Margarita, pero en cambio Osvaldo, mi caracol preferido, no me deja la menor esperanza. Vaya a saber cuando se inici o la marcha que lo fue distanciando imperceptiblemente de mi zapato izquierdo, luego que lo hube orientado con extrema precisión hacia el tumbo que lo llevara a Margarita. Repleto de lechuga fresca, cuidado y atendido amorosamente, su primer avance fue promisorio, y me dije esperanzadamente que antes de que el pino del patio sobrepasara la altura del tejado, los plateados cuernos de Osvaldo entrarían en el campo visual de Margarita pare llevarle mi mensaje simpático; entretanto, desde aquí podía ser feliz imaginando su alegría al verlo llegar, la agitación de sus trenzas y sus brazos.
Tal vez los años luz son todos iguales, pero no los años caracol, y Osvaldo ha cesado de merecer mi confianza. No es que se detenga, pues me ha sido posible verificar por su huella argentada que prosigue su marcha y que mantiene la buena dirección, aunque esto suponga pare el subir y bajar incontables paredes o atravesar íntegramente una f ábrica de fideos. Pero más me cuesta a mí comprobar esa meritoria exactitud, y dos veces he sido arrestado por guardianes enfurecidos a quienes he tenido que decir las peores mentiras puesto que la verdad me hubiera valido una lluvia de trompadas. Lo triste es que Margarita, sentada en su sillón de terciopelo tosa, me espera del otro lado de la ciudad. Si en vez de Osvaldo yo me hubiera servido de los años luz, ya tendríamos nietos; pero cuando se ama largo y dulcemente, cuando se quiere llegar al termino de una paulatina esperanza, es lógico que se elijan los años caracol. Es tan difícil, después de todo, decidir cuales son las ventajas y cuales los inconvenientes de estas opciones.


Julio Cortázar

viernes, 8 de octubre de 2010

Moznosti Dialogu (1982) - Dimensiones del diálogo

Quise traer este corto bastante conocido del gran Jan Švankmajer.

Se divide en 3 partes. En orden: la "discusión exhaustiva", el "discurso apasionado" y la "conversación efectiva" (dudo de esa última traducción).

Son 11 preciosos y confusos minutitos.

Blackbird (by Bobby)

A blackbird sings Blackbird

miércoles, 6 de octubre de 2010

Vos

Me nacés, me empezás,
me crecés, me morís.
Me abrís, me revolvés,
me jugás, me cerrás.
Me conseguís, me derrochás,
me rompés, me resignás.
Me arrancás, me dolés,
me sufrís, me devolvés.
Me amanecés, me transgredís,
me ardés, me apagás.
Me trepás, me subís,
me andás, me descendés.
Me ceñís, me retorcés,
me disolvés, me tragás.
Me fingís, me ensayás,
me dudás, me terminás.

lunes, 4 de octubre de 2010

Texto sacado de contexto

"Carajo, ¿a qué le tienen tanto miedo ustedes? ¿Y a quién sino a los resentidos y a los desconfiados les pueden molestar las experiencias digamos extremas y por lo tanto difíciles cuando es obvio que sólo unos pocos las llevan adelante? ¿No será, che, que para ciertos niveles todo lo que no es inmediatamente claro es culpablemente oscuro? ¿No habrá una secreta y a veces siniestra necesidad de uniformar la escala de valores para poder sacar la cabeza por encima de la ola?"

Julio Cortázar

jueves, 30 de septiembre de 2010

Cazador de crepúsculos - Julio Cortázar

Si yo fuera cineasta me dedicaría a cazar crepúsculos. Todo lo tengo estudiado menos el capital necesario para la safari, porque un crepúsculo no se deja cazar así nomás, quiero decir que a veces empieza poquita cosa y justo cuando se lo abandona le salen todas las plumas, o inversamente es un despilfarro cromático y de golpe se nos queda como un loro enjabonado, y en los dos casos se supone una cámara con buena película de color, gastos de viaje y pernoctaciones previas, vigilancia del cielo y elección del horizonte más propicio, cosas nada baratas. De todas maneras creo que si fuera cineasta me las arreglaría para cazar crepúsculos, en realidad un solo crepúsculo, pero para llegar al crepúsculo definitivo tendría que filmar cuarenta o cincuenta, porque si fuera cineasta tendría las mismas exigencias que con la palabra, las mujeres o la geopolítica.
No es así y me consuelo imaginando el crepúsculo ya cazado, durmiendo en su larguísima espiral enlatada. Mi plan: no solamente la caza, sino la restitución del crepúsculo a mis semejantes que poco saben de ellos, quiero decir la gente de la cuidad que ve ponerse el sol, si lo ve, detrás del edificio de correos, de los departamentos de enfrente o en un subhorizonte de antenas de televisión y faroles de alumbrado. La película sería muda, o con una banda sonora que registrara solamente los sonidos contemporáneos del crepúsculo filmado, probablemente algún ladrido de perro o zumbidos de moscardones, con suerte una campanita de oveja o un golpe de ola si el crepúsculo fuera marino.
Por experiencia y reloj pulsera sé que un buen crepúsculo no va más allá de veinte minutos entre el clímax y el anticlímax, dos cosas que eliminaría para dejar tan sólo su lento juego interno, su calidoscopio de imperceptibles mutaciones; se tendría así una película de ésas que llaman documentales y que se pasan antes de Brigitte Bardot mientras la gente se va acomodando y mira la pantalla como si todavía estuviera en el ónmibus o en el subte. Mi película tendría una leyenda impresa (acaso una voz en off) dentro de estas líneas: "Lo que va a verse es el crepúsculo del 7 de junio de 1976, filmado en X con película M y con cámara fija, sin interrupción durante Z minutos. El público queda informado de que fuera del crepúsculo no sucede absolutamente nada, por lo cual se le aconseja proceder como si estuviera en su casa y hacer lo que se le dé la santa gana; por ejemplo, mirar el crepúsculo, darle la espalda, hablar con los demás, pasearse, etc. Lamentamos no poder sugerirle que fume, cosa siempre tan hermosa a la hora del crepúsculo, pero las condiciones medievales de las salas cinematográficas, requieren, como se sabe, la prohibición de este excelente hábito. En cambio no está vedado tomarse un buen trago del frasquito de bolsillo que el distribuidor de la película vende en el foyer ".
Imposible predecir el destino de mi película; la gente va al cine para olvidarse de sí misma, y un crepúsculo tiende precisamente a lo contrario, es la hora en que acaso nos vemos un poco más al desnudo, a mí en todo caso me pasa, y es penoso y útil; tal vez que otros también aprovechen, nunca se sabe.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Roxana Amed - Lonely people

Un hombre, luego de una lluvia de sapos, con los dientes hechos trizas, le dice a un policía:

I don't know where to put things, you know?

I really do have love to give
I just don't know where to put it


Y Roxana lo canta así:

lunes, 27 de septiembre de 2010

Segunda forma

Dice que se siente contenta porque sus manifestaciones neuróticas la obligan a pensar, por fin, en sí misma.
¿Por qué razón, justo ahora, después de tantos años de cuerda mesura, viene a inquietarla el sentimiento de un cariño exagerado? Y cuando termina de construir esa pregunta, inmediatamente conoce la respuesta. Por eso logra volver a sus lecturas, por eso la sonrisa boba, el tironeo del cable que la desconecta y, por tanto, la gloriosa y cálida sensación de pertenencia a la especie humana.

A tu silencio

lo observo y le sonrío
lo sostengo

- asoma entre mis manos
como un insecto hermoso-

lo acaricio
lo beso en la mejilla
lo dejo sobre la vereda

lo despliego
-como a un mapa,
lo despliego-
le persigo los ríos
con el índice
le señalo mi barrio

le cuento los lunares
le cuento lo que nunca cuento

además, lo huelo

lo echo, lo llamo
lo cuelgo de mi cuello
lo acuno
lo admiro

y te lo devuelvo

martes, 14 de septiembre de 2010

El desayuno

A mis viejos

- Las bocas humanas, todas, contienen más o menos lo mismo, ma... - no la miro a mi vieja, porque con eso le estoy hablando de “eso” - pasa que cada cual, cada mente, selecciona rasgos que siempre van más allá de lo visible (lo visible: labios, dientes, lengua, etcétera) y establece, según esa configuración ideal de género y edad, y otras preferencias, lo que le resulta besable... ¿no?- a mi hermana sí la miro. Ella levanta un pulgar ocultando la risa tras la taza.

Papá, que tiene esa manía de cerrarlo y apagarlo todo, busca nervioso la tapa de la mermelada.

- Tomá - me dice mi hermana - tapá el azúcar - y me tira algo que parece un timbre de un hotel antiguo, y sumerge una risa nasal en su té con leche.

Mamá no dice nada, pero me muestra un alfiler de gancho dorado, bastante grande, y me cuenta que lo usaba para sujetar nuestros pañales. Yo lo sostengo un rato hasta que lo abro y me lo acerco a la boca y lo miro a papá. Él sonríe con sus dientes separados (más que los míos) y me pasa un mate casi frío.

- Viejo - le digo - comprale una tapa al termo.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Grité tu apodo con una H al final… algo así como una onomatopeya.

Como si decir/gritar tu apodo fuera una forma de onomatopeyar el silencio. Acaso habla éste, y tiene sus propios sonidos y su propio sistema lingüístico.

Si el dolor también habla, ¿por qué no el silencio?

Para tratar de explicarme (con pronombre reflexivo), por ejemplo: decir “Ay”, no es lo mismo que decir “me duele”, porque si decimos esto último, racionalizamos, en cierta forma, ese dolor. En cambio, si proferimos la interjección “Ay”, es el dolor mismo el que habla.

Pienso entonces que el sistema lingüístico del dolor y del silencio podría ser esencialmente onomatopéyico.

lunes, 30 de agosto de 2010

Estoy asistiendo al evento tortuoso
que es mi transformación.
Considero un mínimo extracto de cambio
y ya me siento fuera de mí
Y ahí voy:
Me es inevitable verme
mudando mi almita
del mito al mate
Y si dejo de verme, miento
Y muero lo mío, miro lo mudo
Muerdo lo mismo

De manera que no acudo
si me insiste la huída
al vigésimo tercer abandono
Y que surja sin miedo
el miedo
a la alteración inapelable
que me persigue
con un gesto
de querer cambiarme
el parche del pecho
por un dolorcito
último modelo

viernes, 27 de agosto de 2010

Desde arriba

Te subo, montecito
Te subo desesperada
Como si tuvieras algo esperándome
Como si por acá abajo la hierba
Se contagiara un fuego
De a poquito pero seguro

Acaso cuando llego a la cima
Yo soy la cima
Y sólo desde acá
Desde mí
Comprendo los pormenores
De la altura

Quiero morir si de mi vida no hallo... - Silvina Ocampo

Quiero morir si de mi vida no hallo
la meta del misterio que me guía,
quiero morir, volverme ciega y fría
como la planta que fulmina el rayo.

Si lo que ansío decir es lo que callo,
y si he de aborrecer lo que quería
sin asco y sin vergüenza hasta este día,
si todo lo que intento es mero ensayo,

será porque he vivido de mentiras.
Por no morir quiero morir. El viento
que suena entre los muros con sus liras

o el hibisco bermejo, o el fragmento
de la luna, siempre algo, hasta mi queja,
me deslumbra y me deja más perpleja.

martes, 17 de agosto de 2010

No es extraño que te atraiga

la estrechez de los pensamientos

en sepia

Lo extraño es que te seduzca

la apertura de la palabra

"cadalso"


sábado, 7 de agosto de 2010

miércoles, 4 de agosto de 2010

Y el agua que sube

El fuego te quema las ramas
Las flechas te pican los zancos.

Y el agua que sube

Los Dioses te niegan las naves
los peces te muerden las piernas.

Y el agua que sube

La arena te chupa los pasos
El tiempo te apura el pecho
La luna te llega a los hombros
Las algas te anudan los brazos

El aire te cierra la boca
La parca
te trenza el cabello

jueves, 22 de julio de 2010

Primera forma


Si pensaras en las formas de mi pensarte, la idea de mí – pensándote - te produciría un poco de temor. Preguntate (que también me lo pregunto) qué es lo que hago yo sentada sobre mis piernas, inclinándome exageradamente sobre una mesita, calcando mi idea de vos, cuidando que nada se mueva, con un pulso firme que se tambalea cuando llega al círculo que es tu iris, porque no es que yo pierda el cuidado, sino que hay cierta detonación allí dentro. Tan cerquita tengo tu-imagen-improvisada-mía que resultaría extraña la emergencia de alguna boca que me lo sople todo. De cualquier manera me verías - con el recelo del comienzo - juntando las hojitas y, paciencia en mano, empezándote de nuevo.

viernes, 16 de julio de 2010

2008 - Segundo cuatrimestre

Cuando te conocí, me arrojé a buscar lo que te definía para saberte mejor que nadie. Dediqué mis días a la hermenéutica de tus poemas y de todo lo que decías también en tu fantástico lenguaje cotidiano.
Era seguro que guardabas los secretos como pelusitas bajo la cama. Hoy me duele que hayas cambiado el lugar... ya no tengo noción de qué espacio comenzar a barrer.

martes, 13 de julio de 2010

Los días lindos que nos tocaron
nos tocaron hasta las rodillas
Todas las cosas
que los constituían:

- viento, pasto, humito
y café
Té, tango, solcito
y pájaros -

¡nos revolvieron el peinado!

Esos días
me tocaron el hombro
- dos veces -
para que me diera vuelta
y los viera
arrancándome
una ansiedad de 23 años
Que yo no sabía
que se quitaba
con sólo mirar divertida
los saltitos de la Cati

domingo, 11 de julio de 2010

Are you lonesome tonight? - Elvis Presley



Si no se dice nada, por lo menos algo se escucha.

La música de Lou Handman y la letra de Roy Turk (1926).

Por supuesto, esta interpretación de Elvis (en 1960) es posterior a otras interpretaciones. Digamos que en 1927 ya otros la habían cantado (cantaron pri, literalmente), como, por ejemplo, Vaughn DeLeath y Henry Burr.

Blue Barron, en los 50, fue el primero en agregar la parte hablada de la canción.

También hubo versiones posteriores a la de Elvis... pero mejor ya no aburro más.
Un temita muy bello.

lunes, 5 de julio de 2010

El problema es esa necesidad
de localizar la molestia
en un esquema conceptual
de lo inconceptualizable.

Pero por algo vengo
e incluso vuelvo
(con cuatro de diez
y uno de cinco)

¡para encontrar el dónde!

Vos, palmadita en el pecho
Yo, gesto de ser
no comprendido,
de no ser
comprendida.

No hay -te lo niego otra vez-
sufrimiento rítmico.
Ya los médicos
me caminaron el cuerpo
con los dedos
porque les señalé un costado
pensando en los de ella.

Sabés que yo sé que te miento,
que hallaste una causa con un nombre
desde que me senté a explicarte
que prefiero atribuirlo todo
a la humedad

aunque me vaya luego
con la falta que me hace
siempre / doliéndome de lejos

como una
pequeña
enfermedad
crónica.

sábado, 8 de mayo de 2010

Zamba del agua

Al nombrarte digo escarcha,
fuego dormido y sudor.
Calles y esquina mojadas,
con lágrimas de ciudad.
Lluvia que se eleva en flores,
primavera, espuma y sal.

Al nombrarte digo nubes,
savia, naufragio y amor.
Arroyo que luego es vino,
luego sangre, luego adiós.
Labios húmedos de besos,
madrugada, roció y miel.

Manantial de augurios nuevos,
por la venas del planeta,
luego emerges en espejos,
en horizontes sin olas.
Magia del azul inmenso,
que en una sola gota esta.

Al nombrarte digo hielo,
marea baja y café,
la orilla que no se alcanza.
El trago amargo y la sed;
Todo lo blanco en la nieve,
lo negro en el profundo mar.

Al nombrarte digo charcos,
quietud de estanque y cristal
siembra, granizo y aljibe,.
Vista empañada al volver,
niebla que tiñe de ausencia
naranjales de Tucumán.


Alberto Rojo

viernes, 23 de abril de 2010

Jimmy Wahlsteen - 181st song



Atrapada sola en un laberinto, lo llamé y me dijo: te recomiendo que te autoacompañes...

Jimmy por cuatro en un tren... (parecido al Sarmiento). Buena forma de acompañarse a uno mismo.

jueves, 22 de abril de 2010

Amar y dejar partir




Lo que algún día
tuvo comienzo
tendrá fin
somos lluvias
en un río de abril

Todo se marcha
todo nos deja
seguir
es pañuelo que se agita
vivir

Cuando no estés
serás una sed
hebra de luz
en mi ser
tu ser

Cuánto camino
hicieron mis pasos
aquí
hoy soy sólo los abrazos
que di

La arena sabe
amar y dejar partir
quién pudiera
tan liviano
fluir

Cuando no esté
me harás florecer
en tu recuerdo
y seré

martes, 20 de abril de 2010

Correspondencias

Cada cosa en su lugar
y cada lugar en su cosa,
digo,
alzando el índice:

Mi corazón pegadito
al tuyo
tu pena en la mía
mi cuello sobre tu brazo
tus dedos entre mis ganas
mi sueño junto a la pared
de tu casa
tu ombligo bajo mi beso

y mi abrazo
en tu ausencia

y tu ausencia
en mí.

viernes, 16 de abril de 2010

Tercera / Pura López Colomé

La tercera es la vencida

Soy la tercera
al centro
de tus prismáticos
y a ciegas.

Tres cadáveres
de animal
se han cruzado
en mi camino:
tlacuache, tejón, mapache;
ardilla, alacrán, armadillo:
conejo, culebra, comadreja;
inenterrables,
entrañables.

Vencida,
harta y plena
de aquello que carcome,
hago mucho más de lo que espero.

El bien
mirando a quién,

quien no existe.

miércoles, 7 de abril de 2010

En mi bolso

Traigo este deseo de siglos
intacto, orignal
Este interrogante
curtido ya
por el NO
Este camisón de barro
seco y quebrado
Esta paciencia granadera
pero sin guerra
ni bastones

Extraño que no considere
de esas cosas
su peso...

Quizás
porque también traigo
una pluma
del pájaro más bello
del makassar
(para ponértela en el pelo
o para la planta triste
de tus pies)

viernes, 2 de abril de 2010

You can never hold back spring - Tom Waits

Hoy me imaginé bailando este con vos. ¿Sabías que muchas de las canciones de Tom están inspiradas en escritores como Bukowski?

martes, 30 de marzo de 2010

Confesión IV

Me gustaría hablar de vos y de mí, pero sobre todo de vos. Hace más de un año... hablar así, lisa y llanamente, sin tontos giros líricos, sin metáforas ni alusiones a cosas extravagantes. Así, vulgarmente, abiertamente, como quien dice "soy esto" y ya con eso se desnuda para que lo examinen con rigor pero sin la menor desconfianza.
A calzón quitado, sin pelos en la lengua (o con varios, no importa). Si pudiera, diría ciertas cosas de tal forma que hasta el mismísimo Marqués de Sade se sonrojaría; y otras podrían caber en un grafiti o en un pasacalle, o podría entenderlas un niño de meses.

Ah, si pudiera hablar de vos así nomás, " a la que te criaste"... y, sabés, a mí me han criado tan pero tan mal...

domingo, 7 de marzo de 2010

Con qué ganas

Quitarse el piyama junto a una tumba
y jugar a hacerse el vivo
y levantar los brazos
y tocar los pies del ahorcado
no importa si el miedo
no importa si el frío
o si la luna vacía
si la niebla.

Con qué ganas, qué descaro
tocarse hasta los huesos
romperse la regla
la varita del deseo
y en el borde gritar
un conjuro irreversible

Incluso saber que no sirve
buscar una palabra abrojo
que cierre la idea
Matar de un tiro al tiempo
y qué nos hace
ceniza más
ceniza menos.
Fácil es abrir las fauces
frente al débil
Correr cuesta abajo
rompiendo el páramo
haciendo rodar
la obvia imperfección ajena

miércoles, 3 de marzo de 2010

Deed I do

Canción de los años 20 compuesta por Fred Rose. En este caso, en la voz y el piano de Diana Krall. Recordé el tema viendo uno de sus conciertos en París, donde se presenta más que bien acompañada por el genio de Jeff Hamilton en batería, Anthony Wilson en guitarra y John Clayton (aplausos) en contrabajo. Para mover un rato el piecito y los hombros.

lunes, 1 de marzo de 2010

Vergüenza

Me refiero
a la forma de temerle
al rechazo
por ser predecible la trama
y predecible el final.

Hablar otra vez
de una piel sola
ofrecida al aire
y del mundo observando
ese nudismo
como el ojo de un búho
como un viejo que ríe
con sus cuatro dientes
fieles.

domingo, 21 de febrero de 2010

En la zona de los espejos
tiene lugar el encuentro
casi nupcial
de lo uno con lo mismo.
El gesto repetido, fotográfico,
imita un ser original
que se pierde y se pregunta:
inauguró esa mímica
o acaso siempre fue otro
cristal y reflejo.

Aparte de lo demás

Ya sé que el bla-bla de la gente
es un ritmo hipnótico
que nos hace a la falsa idea
de que en este mundo todo
debe ser sustancia
y sustancia será el fuego
- sentencian -
sólo entre dos distintos.

Por tanto sé también
de alguna forma
que lo que nos separa es
el parpadeo inevitable
de una frontera.

sábado, 20 de febrero de 2010

Nocturno




Imaginé
tu mano en el parche
la mía en la caja / cómo saber
si doy a esta hora
el golpe certero

La consigna de este tiempo:
¿en qué andás
esta noche amanecida?

Mi botella a la mar pero
a dónde irá a parar
tu auxilio desviado, partido
que por lo menos alcance
el lugar preciso
Mirá lo que le pasó a mi mensaje
por andar queriendo disimularse

Pienso en tus quereres al comienzo
mis amores en ciernes
Y sé bien que llevo
la gran vigilia de este barrio
pero imagino igual
tu sueñito
en la ciudad.


miércoles, 17 de febrero de 2010


Casi al mismo tiempo que los árboles
distingo lo que me sobrevuela
Consigo dar a luz
una sombra cada nueve meses
Cuando muevo los dedos
suelto las hojas muertas
Qué extraña forma tiene
de sacudir las conclusiones
quien, como un árbol
para sostenerse
echa sus pies bajo tierra

lunes, 15 de febrero de 2010

Accordéon - Pierre Barouh/Allain Leprest

Es algo así como un himno al acordeón, y el que lo toca es Daniel Mille. Recomiendo su álbum "Le funambule". Como parece que no es un músico muy famoso (entre la gente que no está en el ámbito, incluyéndome), dejo el link para bajar el disco (que yo misma subí por no encontrarlo por aquí).

Bajen y critiquen: Le Funambule



Agrego lo que se dice (traducido)

Acordeón
Pierre Barouh/ Allain Leprest

Tú, el transeúnte del sombrero triste
Mira al acordeonista
Y ve sus diez dedos que tejen para ti este pullover de notas
En los bares, sobre las góndolas
Del lirismo al chiste picante, del romance al griterío
Para quienes sueñan o se divierten
Reyes del manillar, pequeña reina
Ríos del Don o del Sena
Tango salón de los bares, de los antros
Donde quiera se lo flamee o se mueva
Frevo, bayoneta
El blues, el jazz
Corazón de canciones
Cabecea, curiosea
Plisado como pollera de niña
Piano en forma de arcoíris
Espera al final de sus trinos
Un vago regreso de las golondrinas

A menudo se cree dada vuelta la página
De Rock y síntesis en los parajes
De lejos vuelve, se desliza la infancia: un perfume de regaliz
Visto en el fondo de su cornamusa
Surco de Django
Estrofa, estribillos del baile popular
Trazo mágico, Gabin
Guardemos el hermoso equipo en el regazo de las bellas imágenes
Esperamos de los bellos viajes la belleza de la palabra crepúsculo
Sueños apasionados que se amontonan
El verano, la lluvia, la madreselva
El los aspira y los deshoja
Sopla fecundo todo lo que ofrece
Pasmado nombre, Ali
Tu cofre no es más que ilusión frente a las caricias de un viejo Léon
Cuyas riquezas, abandonados nuestros repartos
Lejos de los neones, del maquillaje
Garantizan estas canciones sin años

Sobre todos los caminos del vagabundeo
Del exilio en las puertas de la esperanza
Puede que sea el sésamo que abra el camino del alma
Las puertas, los puentes, los andenes de la estación
El acordeón llena la distancia
Nos concede alguna otra parte
Desliza un perdón en las miradas

Este torbellino de nácar azul es de timbres no contagiosos
Dobla tu saco y olvida la ostentación
Descose el nombre de tu corbata
Este fanfarrón reduce el espacio
Allí en la ronda donde el tiempo pasa

Burbujas de jabón o hilo de Ariadna
Del norte funden sobre la Luisiana
En el surco de la cadera libre tejen su fibra…
Las emociones tejen sus fibras
La belleza de la palabra crepúsculo
Sueños apasionados que se amontonan
El verano, la lluvia, la madreselva
Él los aspira y los deshoja
Abandonados nuestros repartos
Nos concede bellos viajes…


Traducción: Ariadna Lanús

sábado, 13 de febrero de 2010

No me basta

La secuencia del viento
no me basta.
Las nuevas cuerdas tensas siento
que el tiempo fue desatado
en vano.
No me basta
la decencia del hogar,
la indecencia de la rosa roja
- tan abierta al beso y la garúa -,
ni el abrazo del agua
ni el café
del que bebo el reflejo
de alguien
que no reconozco ya.
Amarrar mi corazón
a un disco de Miles
no me basta eso,
ni el cubilete
lleno de suerte.
Igual, antes o después
viene el ocaso
con sus ojeras hermosas
y me deja colgada
de tu recuerdo.

viernes, 12 de febrero de 2010

Olivia Ruiz - Elle panique



Es un video raro y cómico, miento si digo que entiendo la letra del todo. El de "La femme chocolat" también está bueno.

viernes, 5 de febrero de 2010

Lo que yo veo
es esto
un constante ajetreo
estúpido de mi nervio
Un bailarín comediante
desgarbado dando brincos

¿Y por qué es eso?
Porque todo lo que se te pierde
va a parar
a mi cabeza.
Tengo, por ejemplo, tu pulsera
anudándme los sesos
Tus llaves cuelgan de mis orejas,
llevo tu paciencia
de sombrero.

Y por eso mi nervio
es un juglar grotesco
que con gran afán recoge
lo que vas dejando tirado.

viernes, 29 de enero de 2010

Y yo soy un dragón

Para el que pregunte “¿con esta calor?”, yo tomo el mate bien caliente, bien a pecho, bien temprano para adelantármele al tipo (sí, es un señor). Lo burlo así. Qué se cree ese… volcán de pocas nueces…

Le digo: ¡tomá, fueguito discreto! Vos todavía con esos frescos vientitos agradables, despabilantes, que soplan femeninos hasta en la cara del que sabe que hoy pasás de los 35. Y yo… yo con este amargo en la garganta que ya instaló su infierno en mi estómago y clavó su tridente en mi frente. ¡Tomá!

miércoles, 20 de enero de 2010

La lluvia a mano - Jorge Fondebrider

No sé por qué pero querría
mencionar las posibilidades de la lluvia,
su modo de golpear sobre los tachos,
su forma de colarse en los zapatos,
de rodar sobre el vidrio, meterse en el poema
precisamente ahora
que ahora está lloviendo en esta página
y llueve, como dijo Tuñón, con todos los tambores de la lluvia.
¿Después? Después no sé,
pero ahora llueve
y quiero dejarlo aquí anotado por si alguien necesita
la lluvia como yo.