martes, 24 de noviembre de 2009

1.775 poemas

Emily, ¡te falta un elemento cuando te persignás!

No importa. Es solamente una cuestión de ritmo.

Cuando yo era grande, quería ser como vos

Esperaba que tu río corriera hasta mí

Quería tu religión intacta

Para que estrenara el destrozo paulatino

Porque en tu voz estaba más bien

La omnipresencia del campo

De las cosas que se tocan o se arañan

Hoy pienso en el enigma que fue

Tu reclusión elegida

Cómo se hace, Emily, para abandonarse

Sobre un escritorio del Siglo XIX

Sólo la soledad sempiterna nos permite

De una forma tan rauda

Engendrar criaturas con el alma

de una lengua.


Mariela Lanús

3 comentarios:

Mimo dijo...

Emily dice, al final de un poema:

"En el nombre de la abeja-
y de la mariposa-
y de la brisa- ¡amén!"

Melibea dijo...

¡Hola, Mimo! Yo pensaba que eras un hombre, jeje, perdona, porque en mi blog te traté de varón.

Gracias por pasarte por mi blog y leerme. Yo también leeré tus poemas.

Un saludo y espero volver a verte pronto.

:D

Melibea dijo...

¡Hola de nuevo! He estado navegando por tu blog y veo cosas interesantes, además de coincidir en algunos gustos musicales como el grande de Spinnetta.

Un abrazo