viernes, 27 de febrero de 2009

Confesión (segunda toma)

El roce de los nervios... imaginarlos
en cápsulas envueltos, cápsulas que coinciden,
es más que querer sólo el estruendo que ensordece
por mínimos momentos
Es un misterio delicioso.

Descubrir cada una de las contracciones en una sonrisa
que suspira, pronuncia un nombre, se extiende
franca y libre,
también es más que buscar un final sin raíces.

El amor es irreductible a un solo deseo,
a una sola cajita con esquinas perfectas.
Hay que saber nadar para llegar a la orilla de las cosas
Porque enfrentarse al abismo de una rodilla
es más que sólo querer dejar
una conclusión que gime en el aire.


Mariela Lanús
27 de Febrero del 2009

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ke hermoso poema!!!ke confesion !!
el abismo de una rodilla...le envidio las palabras....
no se q mas decirle...

Anónimo dijo...

¡Qué sensuales que estamos ultimamente! Me alegro de qué sus musas beban del placer de lo que es comunion con el entorno.Saludos!