lunes, 26 de enero de 2009

El filo del olvido

(Yo aclaro que me muerdo las uñas)

Para que afiles tus uñas,
mi espalda te ofrezco.
Por fin podrás quitarte los ojos
Rasgar el cuerpo de tus fantasmas
como a una media blanca que sufre
la tragedia dulce de la caricia
que con los dedos abiertos amenaza.

Puedes ahora trazar las cruces
que sangran el jugo del dolor ajeno
Para marcar el pecho
de quien jamás debiste haber nombrado
en lo más recóndito de tus deseos
Ten cuidado con quien sueñas
y más cuidado con lo que escapa
de los límites de tu boca

Contienen tus muñecas
la sangre que vierte tu secreto
Lo abrirás todo con tus uñas
cuando cierres un abrazo
aferrándote al rigor de lo que debe ser
La forma correcta de querer lo opuesto
El corte perfecto para olvidar
Y morder la normalidad
del puro silencio.


Mariela Lanús
25 de Enero del 2009

6 comentarios:

Mimo dijo...

"Puedo pasar toda la noche con una misma canción...
y una misma idea retorcida en la cabeza"
Las ideas... ¿se retuercen solas?

Ojaral dijo...

Depende de lo enroscadas que sean.
Lindo el poema, vagamente amenazador, eso sí. Pero está bueno lo de ofrecer la espalda para que alguien se afile las uñas.

L'aura dijo...

Ah, yo creo que muchas veces los retorcidos somos nosotros, y después andamos culpando a las pobres ideas,che.
Qué bueno q está el poema.A veces el amor toma formas tan extrañas como ésta, donde el propio cuerpo se entrega como ofrenda a unas manos que pueden ser capaz de dañarlo.
Un beso,cuídese.

Mimo dijo...

Ojaral: en realidad no es amenazador... bueno, depende del largo de las uñas ¿eh?

L'aura: (mire cómo respondo a mis lectores ja). Es cierto que somos re-torcidos. Y también que las formas del afecto son extrañas, pero así es más interesante quererse ¿no?

L`aura dijo...

jajja, veo veo.
Ud lo ha dicho, a veces interesa que sea así,pero otras es así porque no conocemos o no probamos otra manera de querer o de ser queridos, eso creo yo.

Mocosa dijo...

No sé si las ideas se retuercen solas... yo soy más bien retorcida, y me despierto siempre con dolor en las mandíbulas.