sábado, 6 de diciembre de 2008

Un almuerzo

Mamá revuelve los platos y en ese ruido suena un qué-sé-yo de la hora justa y del bocado oportuno. Los sonidos se mezclan, pero si uno se esfuerza puede separarlos y armar alguna melodía, seguramente no tan buena como la que ya compusieron el apuro y el llamado de mamá. Porque el almuerzo no está aún servido. Hay que ayudar a poner y disponer todo, con meticulosa cautela, sobre el ritual de la mesa, del mediodía y la tortilla que se desarma un poco, no mucho, sólo lo necesario en la fuente circular.
Hoy somos pocos aunque falte uno. A mamá le gusta siempre que nunca dejemos de ser todos, pero bueno... alguien ya pinchó su presa y no hay tiempo para pensar en el plato vacío o el cuchillo limpio. ¡Qué despropósito! ¡Si todo está para ensuciarse! Los dedos de Anita, las sonrisas de “los viejos” y los olores vírgenes del aire. El tiempo es una mandíbula enorme que mastica (y nos mastica) los restos de un almuerzo efímero.


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Si conoceré yo sobre ese ritual...
Increible que una melodía salga de mami, no?
Ya no puedo alagarte mucho más. me deja sin palabras, y con lagrimas en los ojos cada vez que leo alguno de sus garabatos.

Mimo dijo...

Afortunadamente la pantalla es impermeable, todavia se nota la humedad que dejaron las lagrimas que saltaron de mis ojos? (es necesario aclararlo? no van a salir de mi ask? no?). Marielita, hermosa mia!!! como me emociona todo lo que escribis y leyendo los comentarios de la gente que pasa por aqui me doy cuenta que no soy solo yo, que no es mi orgullo de padre. No pares nunca de escribir mi AMOR.

Tu padre, el que te ama tanto y como un idiota no te lo dice casi nunca y quizas te haya confundido mas de una vez. No te condundas mas por favor, vos sabes interpretar muy bien los silencios, aunque de mi boca no salgan las palabras que te gustarian oir, se que por algun tipo de comunicacion que no sabemos o no se explicar llegan mis sentimientos a vos.

El oso (tu oso)

Mimo dijo...

Mi hermana y mi padre. Gracias, viejo. Gracias, Ratita. A veces creo que mientras ustedes me lean, ya no me harán falta más lectores.

Ojaral dijo...

Al lado de los comentarios de arriba, lo mío va a sonar medio pobre. Pero como no se trata de competir, sino de compartir el gusto por la lectura, te digo que es una belleza lo que escribís. Está tan bien descrito que uno puede casi sentir el olor de esa tortilla.
Saludos, che!

Mocosa dijo...

Es verdaaaad! La comida hace un ruido raro cuando mami la revuelve, o la sirve! Hace así: mnmññ..mñmñ..mñmmnñ como si se estuviera masticando sola, la comida...

Carolina dijo...

Fue una descripción exquisita, agridulce y hasta dramática de un momento diario, casi perdido en el autómata discurrir de la rutina.
Es fascinante cómo un espacio temporal neutro puede ser matizado por el encanto de las palabras justas...

Hecho mi comentario, paso a contarte que llegué hasta acá gracias a la firma que dejaste en www.fotolog.com/lady_elbereth.

De más está decir que estás invitada a mi blog así que sería un honor recibir tu visita.

Saludos!

Mimo dijo...

Ojaral: Si mi compu-tortu no se colgara cada vez que intento dejar comentario en su blog, le diría que el lenguaje que utiliza y la forma en la cual dispone de las palabras y las acomoda me encanta. Gracias por leer mis garabatos.

Melli mocosa (insolente, claro está): nosotras sí que sabemos de los ruidos de la comida... jaja

Carolina: Con gusto pasé por su blog (los dos) y no me sorprende que me haya gustado. Qué acierto hacer mi "propaganda" en su espacio fotográfico! jaja Mis aplausos para usted!
SALUD!

Carolina dijo...

Mariela:
Muchísimas gracias por recorrer mis espacios literarios y dejar constancia de tu visita. Respondiendo a tu pregunta, te cuento que tengo 21 años.

Saludos!