lunes, 15 de diciembre de 2008

En mi gruta

Hoy soy un desparpajo de ideas, de insultos, de golpes, de malos deseos. Tengo todo mi dolor en el bolsillo, arrugado como un billete de dos pesos.
Por considerar a quienes amo (son más de los que lo saben), nunca saldré de mi guarida (y en mi guarida no sé ni cocinar). Mantendré la mirada fija en la entrada y lanzaré tres gritos al primer timbrazo: Leave me alone!.
“¿Quién te mandó a temerle al cosmos?”, me dicen. Y los pasos se van, percusivos, se alejan delatándose hacia otra parte.
Tengo una lanza en mi mano y un escudo en mi voz grave. No cometan una estupidez. Dejen lentamente su consejo, reclamo o sarcasmo en el suelo y márchense. Cuando los encuentre (mañana o pasado) será como cortar orquídeas.


Mariela Lanús
15 de Diciembre del 2008

4 comentarios:

Ojaral dijo...

Mire, está tan bien escrito que me da pena no estar de acuerdo. Se lo dice uno que se pasó la vida escondido en una madriguera. Y sabe qué? Es al pedo. Mejor agarre la lanza y el escudo, y salga a decapitar orquídeas al aire libre.
Saludos!

Mimo dijo...

Muchas gracias. Es un buen consejo... déjelo lentamente en el suelo...
Salud!

Mocosa dijo...

Yo dejo mis consejos como quiero! Está tan bien escrito Magot... escribis tan bien.. que es una pena tanta delicadeza para un consejo que al fin y al cabo te resulta inútil. Mejor tomas todos los consejos que puedas y los garabateas en tu desparpajo... los tiras ahí... despues ves...

Francisco dijo...

Es que no entienden que el problema no es con el cosmos! ¿Qué clase de cruzados se creen para defender a sus dioses, devenir mediante, de tu acechanza?

Habráse visto...

Igual, te prefiero un poquito más Quijote.

Perdón, a veces también soy uno de ellos y me esfuerzo en asustarme de vos. Pero es leve; me pongo colorado y se me seca la boca pronto...

Este comentario viene envuelto en celofán amarillo, para que el viento que pasa por debajo de la puerta te avise que llegó.