miércoles, 10 de diciembre de 2008

El cielo que cambia

Hay de esas gentes que cuando llueve cubren sus cabezas con el primer periódico que encuentran, o que ya tienen, o que compran para cubrirse, porque ya saben - mientras cuentan, desconfiados, el vuelto - que el cielo no se nubla en vano, nunca. Y si no moja, entonces sopla; y si no sopla, entonces oscurece, pero nunca porque sí y jamás porque no. El cielo, a diferencia de algunas personas y del reloj, siempre cambia por algo. Hay que recordarlo, incluso anotarlo si se tiene a mano un buen papel que no se eche a perder con el tiempo y con la humedad. ¡A no olvidarlo! Porque hasta el cielo sabe llover de memoria.


6 comentarios:

Ojaral dijo...

Qué frase pa' un final!

Tam dijo...

Pondría guiones: "-mientras cuentan, desconfiados, el vuelto-". Discúlpeme, Mimo. Iba de onda.

Veo que por acá anda Ojaral. Mándele decir que tengo que acordarme de visitar algo suyo, y más allá de un comentario. ¿Me lo recuerda?

A propósito: ¿tiene todo ese disco del Flaco?

Beste Régards.

Ojaral dijo...

Cómo le va, Tama? Pase cuando quiera, que es público.
Yo soy una esfera cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna. Modestamente.

Mimo dijo...

Hice caso. Puse los guiones. Y sí, tengo el disco ese. Y sí, Ojaral anda por acá. Y no, no se pongan a tener conversaciones (estilo "Gente que busca gente") en mi blog (risitas).
Salud!

Tam dijo...

Mimín: entonces retirale eso que te mandé decir que le dijeras a Ojaral... Éstem... Decile que ya estuvimos chateando lentamente.

Better Oscula, too. :)

Mocosa dijo...

Every time it rains
I think of you
And that's the time
I feel so blue...

(Pero qué es esto, un blog o un foro? Sin Vergüenzas)