lunes, 24 de noviembre de 2008

El cosmos de Vera


Hay cuerpos fugaces
Y cuerpos eternos

Y aves gigantescas

Que surcan

sólo las posibles noches


Cuando el tacto no alcanza

Ella abre sus otros

Nueve sentidos

Divide los colores

En millones

Inventa dioses vegetales

Que acuden

Cuando oyen

Que Vera cuenta

Los filamentos de una hoja


Para vestirte, Vera,

¿Usarás acaso las manos

De las nueve musas

Y te negarás
Ante la seda más etérea?


¡Ay, quién pudiera, Vera,
Imitar tus gestos sutiles
Cuando sale de tus dedos

Una criatura nueva!

Para terminar

Y descansar por fin

En el comienzo de tu universo

Sólo un verso.



3 comentarios:

Mocosa dijo...

Mocosos somos todos los que somos insoportables por el solo hecho de mantener, pegoteado al ser, al niño que pregunta "¿por qué?" "¿por qué?" "¿y por qué?" y todos lo miran con cara de desconcierto y comienzan a preguntarse "¿Por qué?" también.

Yo que Vera me pongo un jazmín en cada ojo y listo! Mucho calor para andar con pretensiones!

xMOZARTx dijo...

Hermosos versos, escribes muy bonito. Saludos!!

Mozart.

Cláu :-) dijo...

Muy belos sus versos, parabien!