sábado, 20 de septiembre de 2008

Por las alcantarillas se pasea...

Por las alcantarillas se pasea un sueño feroz, un sueño nocturno, pegajoso, de esos que no duran mucho. Se detiene para descansar y saludar a algunas ratas y cuando para ello levanta su mano, podemos verle los brazos escuálidos y adivinar que alguna vez alguien dejó de alimentarlo. Tranquilamente podríamos decir que no es nuestro y mirarlo con desdén, de arriba abajo y de abajo arriba y desde todos los ángulos mientras nos pasa cerquita como un insecto ciego, pero lo cierto es que se mueve casi como un picaflor. También podemos hacernos los desentendidos y, desde nuestra distancia (dos metros de indiferencia), arrojarle algunas migajas para que siga paseando por un ratito hasta que se canse y vaya a dormir con los demás roedores.

2 comentarios:

alechurch dijo...

me encantó!
muy bueno, espero haberlo entendido, si es que habia algo para entender xq yo siempre quiero llevar todo para el lado de la lógica.

bye!

Mimo dijo...

Francisco hubiera escrito al respecto de este garabato:
"Los sueños suelen ser bastante inconvenientes; este mundo funciona gracias a que ellos están donde sabiamente los retratás.
Ahora, ningún ser que aspìre con dignidad al universo para sí, puede creer que un mundo sea deseable si en él hay poderosos habitantes encerrados en catacumbas.

Gracias por el alerta!"

Gracias Fran, aunque no puedas subir tu comentario personalmente!