sábado, 13 de septiembre de 2008

Esto no va a durar mucho...

Esto no va a durar mucho,
porque el odio de Dios me observa.
Sabe él que yo no quiero ver tantos ojos
ni reír por tantas estupideces.
Aún si extrañara Buenos Aires,
aún si masticara la hierba venenosa,
yo no estaría atada a esos árboles
ni me seduciría el escándalo sobre ruedas.
Todavía alejo a esas criaturas, a todas
Con mi forma de ser espeluznante, de ser YO.
Otros vendrán a decirme que no diga
Y se irán sobre sus manos
para que olvide las huellas de sus pasos.


No hay comentarios: